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martes, 28 de abril de 2009

Crisis de pareja

Tal vez por muchas razones has dudado continuar con tu relación de pareja, y te has preguntado si vale la pena luchar por mantenerla o si es mejor romperla de una buena vez. Actualmente ésta es una de las interrogantes más frecuentes entre las parejas, ¿seguimos o no seguimos?

Para esta duda que te angustia no hay respuestas rápidas ni sencillas, porque las emociones y sentimientos entre tú y tu pareja no están demasiado claras. Tú sabes que para tomar la decisión no sirve de nada ponerte a deshojar una margarita.

La convivencia puede ser un día el cielo y otro el infierno, un día un avance y otro un retroceso, y esto te confunde para tomar una decisión.

Peleas positivas

¿Sabías que las peleas indican salud en tu relación? Sí, las discusiones en la convivencia son una válvula de escape o una señal de que hay un problema serio que puede terminar con la relación.

Las peleas son positivas cuando no llevan insultos, humillaciones ni violencia, cuando se busca una solución y un acuerdo. Es necesario discutir para que la relación funcione bien, y además la reconciliación trae un placer posterior.

¿Cómo discuten?

Sin embargo las discusiones son negativas si tú o él se critican, involucran a otras personas o se chantajean psicológicamente con el clásico si no haces esto, dejo de hacer aquello.

Además la discusión no tiene ningún sentido si exiges algo que el otro no está dispuesto a dar, si reaccionas diciendo no a todo, si cedes en cualquier cosa para no discutir, si quieres imponer algo o dominar a tu pareja.

Una señal de que algo va mal es cuando terminan con un silencio, actúan con indiferencia ante lo que el otro dijo o acaban con la paciencia de la pareja; esto indica que el conflicto puede llegar a terminar con la relación.

Posibilidad de salvarla

Para ayudarte a decidir si te conviene continuar con la relación o decir basta, respóndete a estas preguntas:

¿La relación significa lo mismo para los dos? Puede ser que uno busque estabilidad y comprensión, y el otro pasión y aventura.

¿Comparten los mismos intereses y objetivos en la vida?

¿Estás dispuesta a hacer todo lo posible para resolver los problemas que te han hecho pensar en separarte de él?

¿Crees que si le pones fin a tu relación, tendrás pocas posibilidades de establecer una nueva relación con otra persona?

¿El deterioro de tu relación se debe más a pequeños detalles en la convivencia que a razones de peso como la falta de amor o de pasión?

Si sigues con tu pareja, ¿los beneficios que obtienes son mayores que las cosas negativas?
Si la mayoría de tus respuestas son afirmativas, tu relación tiene grandes posibilidades de salvarse y seguir una convivencia satisfactoria, una vez resueltas sus diferencias.

Seguir o no seguir

Según la psicóloga Irene Alonso, "para decidir qué hacer con una relación en crisis, hay que dejar de ver en el otro lo que queremos ver, y observar si su forma de vida nos hace felices, es decir, ver la realidad en lugar de las fantasías".

Una razón determinante para terminar es que tengan una gran diferencia o se opongan en los temas importantes para cada uno, como la religión, las opiniones políticas, los valores, las expectativas del futuro, los proyectos o cualquier otro aspecto de la vida.
Una de las cuestiones que provocan más rupturas son los noviazgos muy largos y conforme se prolongan, la relación es cada vez más difícil de sobrellevar. En este caso debes hablar claro con tu pareja y decirle lo que quieres, ya sea casarte, vivir juntos o terminar, y preguntarle si opina lo mismo.
En cualquier caso deben dialogar si buscan llegar a acuerdos satisfactorios para los dos. De lo contrario, siempre díganse sin hostilidad las razones de la ruptura.

28 de abril de 2009 (agencias)

martes, 23 de septiembre de 2008

¿Cómo controlar los celos?

Incluso puede resultar estimulante si provoca que ambos estén atentos al otro.

Pero si sufres, o haces sufrir a tu pareja por tus celos, es tiempo de reflexionar para cambiar tu comportamiento. Los celos pueden superarse si sabes qué hacer para lograrlo.

• Evita los pensamientos destructivos. Sustitúyelos por otros que te den seguridad y confianza en ti misma.

• Esfuérzate por ser positiva y diferencia los hechos reales de aquellos nacidos de tu imaginación. Guíate por los hechos para ver si realmente hay un conflicto que debas solucionar.

• Confía en tu pareja y evita el deseo irrefrenable de interrogarla acerca de dónde y con quién está cada cinco minutos. Cuando sientas ese impulso, inmediatamente ocúpate de ti y haz algo que te de mucho gusto.

• Habla con tu pareja acerca de lo que te sucede en un momento en que te sientas tranquila. De ese modo mantendrás el contacto contigo misma y podrás expresarte, algo imposible de hacer si eliges hablar en pleno ataque de celos.

• Habla de tu percepción actual. No justifiques tus celos por hechos del pasado, ciertos o no, que ya han sido aclarados.

• Si sientes que la situación te supera, habla con alguna persona discreta y de confianza acerca de lo que te ocurre: una amiga, un consejero, un especialista. Muchos fantasmas se diluyen cuando puedes hablar de ellos y, por lo contrario, se refuerzan cuando los ocultas o los niegas.

• No culpes a nadie de lo que sientes, y mucho menos a ti misma. Recuerda que si bien eres responsable de tus actos, estás intentando sinceramente superar estos celos que te lastiman.

Finalmente recuerda que los celossiempre nacen de algún temor. Conócete a ti misma y potencia tus virtudes. Así contarás con la fuerza y seguridad necesarias para superar los celos y gozar de tus relaciones con libertad y confianza.

22 de septiembre de 2008 (Mujer•Com)

jueves, 14 de agosto de 2008

Una relación feliz

¿Sabías que las parejas casadas que nunca discuten tienen más posibilidades de divorciarse en los primeros cuatro años de matrimonio, que las que afrontan desacuerdos frecuentes? El secreto para que tú y tu pareja funcionen está en que los dos asuman su relación con toda su atención y mucha habilidad, igual que manejan todos los asuntos importantes de su vida, ¿o acaso el amor no es de los primordiales? Casi todas las personas que se casan lo hacen enamoradas, ¿no es cierto? Sin embargo, la mitad se divorcia más tarde. Por eso, ser capaces de prolongar el amor que tú y él sienten, “depende de su habilidad para manejar las diferencias y discutir los problemas cotidianos”, asegura el psicólogo David Niven, científico social, premiado por sus múltiples investigaciones sobre estos temas. Aprendan cómo discutir“Amar con tolerancia construye una reserva de cariño que te ayuda a ti y a tu pareja en los momentos difíciles, y saber discutir y manejar bien sus conflictos evita que esta reserva se acabe”, asegura Terrance Olson, profesor de la Universidad de Yuta, EU, quien se dedica al estudio de los conflictos de pareja. A veces decidimos dejar guardados los problemas para no crear más tensiones, pero en realidad lo que pasa es que el tiempo se vuelve en nuestra contra y el conflicto se engrandece y resulta aún más difícil de resolver. Debemos siempre hablar cuando hay desacuerdos. Si no discutes, algo fallaSe ha demostrado que las parejas que llevan a cabo la comunicación y la solución de conflictos disminuyen enormemente el riesgo de divorcio. También se ha comprobado que las parejas casadas que nunca discuten tienen muchas más posibilidades de divorciarse en menos de cuatro años, que aquellas que hablan sobre sus desacuerdos con frecuencia. La historia de LeoLeo es un chico que en su primer matrimonio siempre evadía los conflictos porque terminaban con un vencedor y un vencido. Pero con su nueva pareja, Maribel, Leo estuvo yendo a terapia para trabajar en sus problemas. “Nuestro terapeuta nos ha enseñado que existe otra alternativa y no sólo las grandes discusiones. Cuando Maribel nota que me encierro en mí mismo, me alienta a hablar, y así nos ayudamos mutuamente a no salirnos de nuestras casillas, ya sea con el dinero, la religión o lo que sea”, asegura Leo. Cómo manejar el conflictoEs obvio que tú y él no pueden estar de acuerdo en todo, pero sí pueden superar el bloqueo inicial y establecer un método para sus discusiones. Háblenlo cuanto antes, porque pueden tener una idea diferente de cómo manejar sus conflictos: algunos los afrontan de inmediato, otros hacen comentarios indirectos sin ponerlos sobre la mesa y otros los evaden por completo. El psicólogo Niven propone que cada pareja prepare el terreno para sus discusiones, decidan cómo ventilar sus problemas y se sintonicen para que los dos participen.Si eres competitivo, tú te lo pierdesLos estudios demuestran que las personas competitivas resultan realmente tóxicas para su pareja, porque tienen menos posibilidades de sentir que su relación es satisfactoria y se privan del verdadero premio que es la compenetración en el amor y la ilusión de poner a su pareja en el primer lugar de sus pensamientos. Piensa que tú y él no son pareja para estar el uno contra el otro, sino para estar siempre los dos del mismo lado, caminando juntos y apoyándose.Esforzarte mucho no da la felicidad“Voy a trabajar duro por esta relación y voy a dar todo de mí”. Todos hemos oído o dicho esta frase, pero te tenemos una noticia: ésta no es la fórmula del éxito. "Se ha demostrado que las personas que se esfuerzan al máximo para que su relación funcione bien tienen menos posibilidades de ser felices que quienes reconocen esforzarse hasta cierto punto", asegura Niven. Esforzarse mucho en una relación no significa la felicidad, sino que esto puede crear frustración y dolor cuando la relación no mejora, porque sentimos que nuestros esfuerzos no fueron recompensados. Debes trabajar por tu relación, no con el máximo esfuerzo, sino con la lógica y la razón, con objetivos claros dirigidos a la felicidad y bienestar tuyos y de tu pareja. Recuerda que para mantener su relación funcionando bien, es necesario sentirse queridos y saber que son merecedores de ese amor. Consejos sabiosMatrimonios que llevan muchos años juntos te dan sus mejores recomendaciones: Digan siempre gracias, lo siento y se me olvidóDeséense siempre las buenas noches, aunque se acuesten molestos por algoHablen sobre todos los temas que surjanAdministren su tiempo: pasen parte juntos y parte separadosDisfruten la compañía del otro y muestren su aprecio el uno por el otroRespétense mutuamente, la integridad y las diferencias del otroNo olviden aquello de en la salud y en la enfermedadSean generosos, tengan paciencia, comunicación y compromisoTengan un sentido ético sólido respecto al trabajo, sentido del humor y amor a la familiaTrabajen juntos por la verdad, la bondad y la belleza.


lunes, 11 de agosto de 2008

Me enamoré de alguien casado

¿Por qué me tuvo que pasar a mí? Si podía elegir entre miles, ¿por qué tenía que ser alguien casado?

¿Quizás quise atentar contra mí mismo? ¿Quise probarme, me creí superior, o que podía manejar mis emociones? ¿Será que me gusta competir? ¿O no sabía en lo que me metía? ¿Buscaba evitar el compromiso, o tener la seguridad de que la relación no llegaría a nada más? ¿Fui engañado con promesas informales de que lo dejará? ¿Será que quise jugar con fuego?.... Tantos pueden ser los planteos al elegir vivir una historia que seguramente no va a tener un desenlace feliz para ninguno de los protagonistas.

¿Cómo me enganché?
Muchas veces nos enteramos después de un tiempo, otras sabemos anticipadamente pero no queremos retroceder porque los impulsos nos ganan y las sensaciones que se despiertan son tan fuertes que ya es imposible dar marcha atrás.

Si pudiéramos elegir a tiempo para protegernos del dolor, si pudiéramos querernos más y reconocer que buscar relaciones que nos invitan al sufrimiento es atentar contra nuestra salud psicológica y física por el caudal de estrés que implica… Si pudiéramos darnos cuenta de que somos merecedores de relaciones sanas y con porvenir, algo más fácil, la simpleza, lo accesible… Si tuviésemos consideración sobre nuestro pequeño corazón, no latiríamos ante lo imposible… Si pudiéramos conectarnos realmente con nuestras emociones y registrar nuestras percepciones, si le diésemos la oportunidad a nuestro sentido común, entonces podríamos evitar desenlaces de sufrimiento y calvario.

¿Por qué lanzarnos a recorrer un camino que no tiene un rumbo cierto? Siempre el pronóstico es de mal tiempo, pero la tentación es más fuerte que uno y la creencia de que "podremos contra viento y marea" nos domina.

Parece un juego, es una "ruleta rusa", sabemos que algún intento de apretar el gatillo nos matará, pero si zafamos siempre extremas, transgresión, riesgo inminente, tentación, desafío, etc. Pero, al mismo tiempo, se nos vuelve imposible poder corrernos fácilmente, creemos que el otro tendrá la opción de retirarse cuando quiera y lanzarse a nuestros brazos porque somos su mejor opción, que abandonará todo según lo prometido, y queremos confiar y queremos creer en las promesas, o de que se animará y terminará dejando a su familia. Fabricamos proyectos en nubes de algodón, proyectos efímeros.

Buscamos responsables, seguimos apostando al mañana, a promesas, a ilusiones, algo volverá todo diferente, apostamos a que nuestro amor podrá cruzar límites, vendrá definitivamente a nuestros brazos y ganaremos. Pero sin lugar a dudas siempre terminamos siendo vencidos, caen las ilusiones y se nos desmoronan los proyectos, todos fueron sueños, ideales forjados sin sustento real.

Una paciente me decía: "Creí en él, me dijo que su matrimonio no funcionaba y que cuando su hija cumpla los 12 años dejaría a su mujer, pero nunca sucedió, cada vez surgía alguna excusa nueva para no irse de la casa, después era el tema de la división de bienes, después que ella enfermó, así se me pasaron 10 años, esperando algo que nunca iba a suceder, quise creer porque esa esperanza me mantenía viva".

¿Por qué nos enamoramos de quien no debemos?
Decimos que no tenemos la culpa, que no elegimos de quién enamorarnos. Sin embargo, considero que muchas veces tenemos señales de alarma y más de un mensaje que nos advierte para no elegir lo que nos hará daño. Negamos, nos mentimos, nos autoengañamos o queremos realmente sufrir. Lo cierto es que hacemos caso omiso a aquello que nos da señales de sufrimiento, nos creemos invencibles, omnipotentes, sentimos que podemos manejar las emociones, controlar las acciones del otro o sus conductas y cuando nos cercioramos de que estamos en un error ya es tarde para el arrepentimiento.

Dejaré todo por amor, pero no me insistas…
...así no, me siento ahogado, me siento presionado, si me apurás conseguirás el efecto contrario, cuando menos lo esperes te daré la sorpresa, debo solucionar un par de cosas y después podré irme.

Sostengo que hay cosas que se sienten y se actúa en consecuencia y otras que por más que se sientan nunca se pueden actuar, ni simular. Las presiones se vuelven contradicciones a la hora de tomar la decisión, acomodamos nuestra vida en función del otro que está ocupado y todo gira en torno a él, de pronto nuestro tiempo empieza a ser organizado en función de los tiempos libres que el otro tiene o de aquellos momentos que puede generarse un espacio y esto también después se vive negativamente, aparecen los reproches hacia estas actitudes que resultan sentidas como abandonos.

Entonces, siempre en una conducta de espera, con una vivencia de traición hacia los sentimientos de apego afectivo, nos culpamos por aceptar, por concensuar un tipo de relación impuesta por el otro, algo que en realidad escapa de nuestras manos y lo aceptamos porque nos encontramos entre la disyuntiva de es "esto o nada", y creemos por momentos que esto es mucho más de lo que pretendemos, que nos basta, que nos alimenta el vacío de alguna manera, pero a la larga nos damos cuenta que lo intensifica.

Muchas personas consultan en estado alarmante por relaciones imposibles de concretar como son las que se estructuran de esta manera, matrimonios que no son felices y que buscan la forma de encontrar la felicidad sin renunciar a nada, lo quieren todo, porque en realidad no tienen nada.

En definitiva, terminan siendo relaciones que llevan al padecimiento y que por las dificultades y los reproches terminan mal. Muchos matrimonios también llegan a la ruptura cuando descubren al cónyuge encarando otra relación. El más afectado es quien se ha enamorado ciertamente y que ha detenido su vida esperando ser el protagonista para tomar el rol principal.

Lo cierto es que asisten en pedido de auxilio de una relación que los lleva a un estrés intenso, donde se manifiestan sensaciones contrarias y diversas y un verdadero padecimiento y sufrimiento. Lo único descartable es la adrenalina sentida, la emoción, pero es tan fugaz que ni siquiera vale la pena. En un principio es atractivo, pero a la larga es nocivo y desconsolador, se vive como sin salida posible y la angustia lleva a síntomas clínicos en muchas ocasiones. Lo cierto es que uno no sabe lo que le espera cuando entra en este juego atractivo, pero en el camino siente arrepentimiento ante la falta de límites respecto a la tentación.

jueves, 7 de agosto de 2008

¿Se apaga la llama del amor?

¿Será cierto que el amor se apaga y no vuelve la llama del amor?Comencemos con un ejemplo, Andrea conoce a Diego en una cita a ciegas que resultó un éxito. Diego quedó enamorado de Andrea y comienza el proceso de conquista. Llamadas, correos, mensajes, salidas y pronto se encuentran saliendo todos los días. Existe una enorme necesidad de estar juntos, los dos se sienten en las nubes, todo es perfecto. Ahora ya son novios, son todo lo que soñaron el uno para el otro, no hay otra persona mejor.Reacciones biológicasEl amor tiene un impacto en nuestro cuerpo, físicamente suceden cosas en las que no tenemos control. Como estas reacciones son biológicas entonces por ende son variables no permanentes, así comprobamos lo que se dice, que el amor se acaba. Claro pero el amor físico, imaginémonos que viviéramos en ese éxtasis todo el tiempo, no sería natural. Pero qué pasa con el amor a la persona, ese que no se puede describir con palabras.Como se ha de suponer en nuestro ejemplo, Diego y Andrea llevan ya meses de noviazgo y lo que antes a Andrea le parecía gracioso de Diego ahora es insoportable y Diego cada vez quiere estar más tiempo con sus amigos, porque Andrea siempre lo está “presionando” o corrigiendo.Un día se ven y dicen, “¿qué pasa con nosotros?”, “estoy aburriéndome”, “ya no tengo necesidad de llamarle”. Cada uno siente que ya no está esa chispa que había antes. Sin embargo, no se acabó el amor, de hecho apenas comienza. Lo que sucede es que terminó el enamoramiento.Etapa transitoriaTodo enamoramiento es transitorio, es una fase para pasar al amor real o verdadero, esto puede suceder durante el noviazgo o incluso después en el matrimonio. No se extingue, sino que se transforma, sin embargo si cuando éste termina, la pareja no logra empatar ninguna de las expectativas de ambos debido a la diferencia tan marcada de lo que es real con lo imaginario, la relación llegaría a su fin. Esto es lo que sucede desgraciadamente en muchos matrimonios que sufren de divorcios, porque “cuando éramos novios ella o él no era así”.Crisis y evoluciónLo primero que sucede en la pareja cuando termina el enamoramiento es una crisis y desilusión que permite la evolución y la manifestación de todo un potencial de maduración para cada uno de los integrantes y la pareja en su conjunto.Para poder reconocer ahora las imperfecciones y comenzar el duelo se requiere de mucha energía. Se trata de descubrir sentimientos que ahora son ambivalentes y muchas veces presentados como odio, sin embargo con la suficiente recompensa grata al final como para no rechazarlo. Amor verdaderoCuando se elabora el duelo de manera favorable el proceso avanza gradualmente permitiendo a la pareja reencontrar su propia capacidad de juicio y crítica para aproximar entonces en una nueva etapa a la persona con la realidad. Todo esto mejora considerablemente la comunicación de la pareja y el funcionamiento de la relación.Así culmina entonces la etapa de duelo y comienza el amor verdadero. Es el amor que acepta a la persona tal y como es, con todos sus defectos y con todas sus virtudes. Que está para perfeccionar a la otra persona y sacar de ella lo mejor de sí misma. 06 de agosto de 2008 (Correo del Caroní)


martes, 22 de julio de 2008

MAL DE AMORES

Superar el abandono de la persona amada no es una tarea fácil, de hecho muchísima gente queda en el camino y pasa años atada a recuerdos, que le impiden ser felices porque viven añorando a parejas que nunca más van a estar en sus vidas. Son muchas las cosas que se pueden hacer para superar este transe difícil, desde recetas mágicas hasta trabajos introspectivos de la personalidad, hay un mundo de soluciones posibles para dejar de sufrir por el ser amado que nos dejó. “La clave es dejar de ser idealistas - dice Graciela Cafici, psicóloga - estas personas tienen una autoestima muy baja y suelen no aceptar la realidad”. Apatía, desinterés, desgano, falta de hambre, e insomnio son sólo algunos de los síntomas más evidentes que manifiestan estos estados depresivos provocados por la negación del abandono. Víctor tiene 25 años, salió tres meses con una chica que conoció en el trabajo, “me dio vuelta la cabeza - aseguró convencido - a tal punto que a los dos meses y medio le propuse casamiento”. Por supuesto ella no aceptó y no sólo rechazó la propuesta, sino que a las pocas semanas terminó la relación argumentando que él “no estaba a su altura”.Aunque parezca un poco exagerado, hay muchos que se tiran a la pileta sin más, y se incrustan contra el piso, porque en la caída se dan cuenta que no había agua. Graciela Cafici asegura que estas personas que viven aferradas a amores que se fueron, no pueden aceptar la realidad, “porque para ellos es imposible entender que el otro no los quiere más y está haciendo su vida al margen de ellos”. “Desde que me dejó mi novia hace dos años - recuerda Víctor - no pude estar con nadie más, en cada chica que salía conmigo trataba de reflejarla, le regalaba la ropa que usaría ella, y trataba de hacer las mismas cosas que hubiera hecho con ella”. Graciela Cafici dice que hay que elaborar el duelo y aceptar que esa persona no quiere saber más nada con vos, para eso la ayuda profesional en los casos más extremos es fundamental , “porque muchas veces el sufrimiento por este abandono, refleja abandonos que sufrió la persona antes, y que no pudo procesar correctamente”.Lo bueno es saber que cuando perdés algo, también ganás, por eso hay que resignificar la pérdida, y convertirla en algo positivo que se acople en tu galería de recuerdos sin impedir la felicidad en el presente.


CLAVES PARA SUPERAR EL DESAMOR
Aceptá la realidad, ese es el primer paso para superar tu crisis de abandono.
Superá el deseo imposible, a pesar de que quieras que esa persona vuelva, tenés que sobreponerte y superar esa expectativa.
Viví el duelo tranquilamente, es decir date un tiempo para elaborar esta pérdida, llorá si tenés ganas, desahogate todo lo que necesites, llegá hasta el fondo del pozo, y después, tomá firmemente la decisión de salir a la superficie y recuperar la alegría.
También es muy importante que puedas perdonaríntimamente a la otra persona, aunque ya no la veas y lo hagas sólo en tu mente. Para superar la crisis tenés que saber internamente que ya no la culpás por haberte dejado.
Valorate y querete, reencontrate con tus cualidades, no pienses sólo en tus partes negativas, subí la autoestima y recuperá la confianza.
El tiempo es la mejor medicina para estas cuestiones, distraete, salí, divertite y conseguite un buen partenaire que te acompañe y te de toda la felicidad que buscás.


sábado, 14 de junio de 2008

TU ROL DE MADRE SEPARADA

En la actualidad es más común encontrar chicos de padres separados que no, atrás quedó la discriminación que sufrían en las escuelas u otro ámbito.

Pero que pasa con los hijos cuando los padres se llevan mal? Que debes hacer como mamá?

Antes que nada, por más de que odies a tu ex marido, nunca tenés que perder la razón como para no darte cuenta, que sea el tipo de padre que sea, es el padre, y si bien quizás él no demuestre interés por tus hijos los chicos lo necesitan, así como es, bueno o malo. Entonces, jamás debes interferir cuando ellos necesitan verlo o el padre a ellos. Al contrario, si ves que tu ex no demuestra interés, motívalo y ayuda a la relación, por más que por dentro no puedas entender como no le interesan sus hijos.

Los hombres al irse de sus casas y encima estar dolidos, a veces se pierden en el rol de padre, porque saben que ahí estás vos para cubrir todas sus necesidades. Si bien esto no es justificable, muchas veces sucede y no lo hacen de malos sino de que se sienten poco útiles o no ven que sus hijos lo necesitan o extrañan.

Por más de que seas la mejor mamá del mundo, el padre no es reemplazable. No podemos condenar a nuestros hijos a no tener padre, porque más adelante cuando vean a un amigo abrazar al suyo se le partirá el corazón. Y te estoy dando un ejemplo mínimo de lo que uno siente cuando el padre está ausente. Vos como mamá tenés que empujar la relación para adelante y que tus hijos sientan que tiene el apoyo de mamá y de papá.

No sabes el mal que le haces cuando hablas mal de tu ex delante de ellos.

Que vos ya no lo quieras, que te haya arruinado la vida, no te da derecho a transmitírselo a ellos, después de todo…vos lo elegiste y a ellos les toco. Y te aseguro que entiendo lo mal que te sentís, lo traicionada, lo cansada de hacerte cargo de todo cuando tenerlos fue decisión de los dos.

Pero bueno…así como las mujeres somos las preparadas para parir a los hijos, parece que en el transcurso de la vida somos también las necesarias y las que no pueden vivir sin ellos porque te moris y no te entra en la cabeza como el papá si.

Los chicos son esponjitas que absorben todo, ver pelear a los padres o escuchar como hablas mal de él no les hace nada bien. Además a ellos no tenés que demostrarle que sos buena madre; ni a ellos, ni a nadie. El tiempo es sabio, y sabes que? Cuando ellos sean grandes lo recordarán, pasarán las fiestas con vos, te llevaran a tus nietos y te devolverán todo el amor que le diste.

También agradecerán por otro lado, que odiando a tu ex, lastimada y llena de responsabilidades, no fuiste capaz de mostrarles a ellos el mal padre que tenían, o al revés como ayudaste en que sea buen padre.

De verdad, hace lo posible para que tus hijos no noten que tienen padres separados, que vean que sus bases (mamá y papa) están solidas. La vida al pasar los años, te demostrará que tomaste una buena decisión.