jueves, 4 de abril de 2013

Eyaculación femenina: ¿mito o realidad?

Muchas mujeres describen la salida de fluidos de su vagina cuando se aproximan al orgasmo, algo que incrementa su placer sexual. ¿Es común? ¿No vivirlo es una carencia? Explica un especialista. Dr. Walter Ghedin El orgasmo puede definirse como una descarga de tensión física acompañada de una intensa sensación de placer (clímax). En el orgasmo femenino, el área localizada de vasodilatación vulvar y vaginal, se contrae con fuerza y a intervalos regulares. La duración y el número de contracciones varían de una mujer a otra y en cada relación sexual. El clítoris es el órgano que está preparado fisiológicamente (por la cantidad de sangre y sensibilidad nerviosa) para desencadenar la respuesta orgásmica, por lo tanto, su estimulación por el coito, manual, vibradores, etc., o el simple roce, genera sensaciones placenteras. Muchas mujeres describen la salida de fluidos del introito vaginal cuando se aproximan al orgasmo, incrementando el placer sexual. La secreción puede confundirse con la salida de orina, lo que puede llevar a cortar la respuesta orgásmica por sentir vergüenza o por no entender qué está pasando. Se la denomina Eyaculación Femenina. Ahora bien: ¿Es una verdadera eyaculación? ¿De dónde proviene la secreción? Se sabe que entre un 10 a un 80 % de las mujeres puede liberar un líquido similar al prostático cuando se acercan al orgasmo. Las secreciones provienen de las "Glándulas de Skene" o "próstata femenina", que se localizan muy cerca de la uretra (el orificio por donde sale la orina) y vierten su contenido al introito vaginal. El líquido que secretan es una mezcla de fructosa, glucosa, antígeno prostático específico (PSA) y fosfatasa ácida prostática. No es orina. El volumen de líquido varía, pero lo habitual es que se libere entre 3 a 20 ml, levemente viscoso, claro o blanquecino, dependiendo de la cantidad de fructosa. La emisión eyaculatoria es una respuesta fisiológica normal, sin embargo muchas mujeres creen que van a orinar e inhiben el orgasmo. Al contraerse los músculos del periné y los perivaginales "exprimen" las glándulas de Skene, dejando que el líquido salga al exterior por los conductos que desembocan a cada lado de la uretra (también denominados Punto U para diferenciarlos del punto G localizado en el interior de la vagina). Es importante que la mujer no sólo conozca la anatomía de sus genitales, sino también las respuestas fisiológicas que acompañan a la excitación y al orgasmo. Saber y compartir el conocimiento de la vida sexual impide la imposición de mitos o de creencias erróneas. Tener "eyaculación" no es parecerse al hombre y buscar la igualdad de género por las similitudes fisiológicas, es entender que existen mecanismos orgánicos que nos emparentan como miembros de una misma especie. Y el resto es dejar de lado los condicionantes y disponerse a disfrutar del sexo. Dr. Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo.
entremujeres

Las zonas erógenas: el misterio del cuerpo femenino

Esenciales para el placer y el erotismo, muchas veces son desconocidas por los hombres y, sobre todo, por las propias mujeres. Un reconocido sexólogo nos deja claves para descubrirlas y aprender a disfrutar. Dr. Juan Carlos Kusnetzoff. Las zonas erógenas son aquellas más susceptibles de producir deseo o placer erótico al ser acariciadas. Su conocimiento es de gran importancia, ya que la adecuada estimulación es decisiva para alcanzar la satisfacción sexual. Existen en la mujer zonas más sensibles que otras. Siempre debe recordarse que, a diferencia del hombre que en este sentido es más genitalizado, todo el cuerpo femenino es una zona erógena. Muy pocos hombres lo perciben y, por eso, es clásico que la mayoría comience el acto sexual directamente con la penetración o, en el mejor de los casos, tocando los genitales de la mujer sin preámbulos. Y eso es, justamente, lo que inhibe o disgusta a las mujeres. Siempre deben tener presentes las enormes variaciones individuales. Las zonas erógenas más importantes son la boca, las orejas, el cuello, la espalda en la parte de la columna vertebral, los pechos, la zona del ombligo e inmediatamente por debajo de él, las nalgas, las caderas y las rodillas. Pero no hay normas para esto, salvo una: cada mujer tiene un deber consigo misma y es el de conocerse, experimentar, elegir y comunicar sus preferencias. Los pechos y la respuesta sexual Han sido –y son- “la obsesión de los hombres”. Las mujeres saben bien eso y muchas de ellas viven también obsesionadas intentando mejorarlos, agrandarlos o reducirlos, según los casos. Contribuye a todo esto la lamentable publicidad que se hace explotando a las mujeres como objeto erótico, o el uso difundido de fotografías o imágenes de “cuerpos ideales”. Pero no sentirse inferior por ser distinta del ideal y recordar que la sensualidad reside en varios factores simultáneos ayuda a la mujer a entregarse sin temores, tensiones ni vergüenza al acto de amar. La mayoría de las mujeres disfrutan mucho de las caricias en los senos, algo que, afortunadamente, también la mayoría de los varones está muy dispuesto a brindar. Para los olvidadizos, siempre queda el recurso de guiar sus manos o su boca, o formularles el pedido expreso. Tampoco debe creerse “anormal” aquella a quien ciertos roces le resultan molestos o, incluso, dolorosos, porque para ser eficaz, el estímulo de la región debe ser delicado y suave debido a su extrema sensibilidad. Si bien toda la estructura de las mamas es sensible, algunas zonas lo son más que otras. Su parte central es, evidentemente, la que más reacciona al tacto, ya que las terminaciones nerviosas de la areola y el pezón están conectadas con áreas especiales en el cerebro medio y la neurohipófisis. La zona genital La parte exterior más visible del aparato genital femenino –que recibe, en conjunto, el nombre de vulva- es hipersensible a las caricias. - El vello pubiano. El vello que cubre el pubis y los labios mayores es altamente erótico. Las caricias sobre esa zona son tan estimulantes como placenteras. - Labios externos e internos. Son sumamente sensibles al roce. - El clítoris. Se encuentra donde se unen los labios vulvares, casi inmediatamente por debajo del pubis. Es un órgano complejo. Estimularlo es fundamental para la excitación sexual y lograr una adecuada lubricación y satisfacción femenina. ¿Qué es el famoso “Punto G”? Es la zona vaginal descrita hace muchos años por un ginecólogo llamado Ernest Grafenberg, de cuya inicial proviene su nombre. Se localiza en la parte anterior de la vagina, algunos centímetros dentro de ella, en su parte superior o techo. Atención: no en todas las mujeres puede ser hallado con facilidad y no en todas tiene la misma sensibilidad. Pero casi siempre se constata que: - La zona es fácil de estimular, en especial, con los dedos del compañero. - Su estímulo, acompañado de todos los mencionados, puede ayudar a tener más satisfacción y orgasmos más intensos. - En algunas mujeres –no en todas- proporciona una calidad de placer diferente. Algunos mitos frecuentes… ¡Para derribar! - Las mujeres con pechos pequeños son frías. Aunque leído así parece que es una tontería, varones y mujeres tendemos a asociar los grandes pechos –y,en general, la figura voluptuosa-con un temperamento apasionado. - Hay penes que no se adaptan a la vagina. Entre adultos, no existe tal incompatibilidad. - Hay vaginas muy cortas. Esta creencia es muy frecuente y ha producido no pocos desastres. A veces, una pequeña molestia durante el coito o durante el examen ginecológico lleva a pensar en una vagina corta o no desarrollada (infantil). Algunos médicos, con ignorancia, contribuyen a la divulgación de cuentos como este. Lo único que puede ocurrir es que se produzca la contracción espasmódica de algunos de los músculos en derredor de la vagina. El problema reside en la imposibilidad de relajar esos músculos y no en la conformación anatómica. Juan Carlos Kusnetzoff es sexólogo, autor de “La mujer sexualmente feliz. Del mito a la verdad científica”, de Editorial Granica, de donde se extrajo esta columna.

martes, 20 de noviembre de 2012

Analfabetos sexuales: los poco habilidosos en la cama


Hay personas que tienen un abecedario abundante, pero otras que no mueven “una letra” o que olvidaron parte de lo aprendido. Para ellos, las claves para ampliar el alfabeto erótico.
Dr. Walter Ghedin
Desde los primeros escarceos amorosos vamos desplegando un “alfabeto” hecho de gestos, palabras, sentimientos, caricias, fantasías, movimientos, que tienen como fin acercarnos a la experiencia de contacto más íntima y placentera. El aprendizaje del alfabeto erótico se basa en la incorporación de modelos culturales generalmente basados en pautas heterosexuales clásicas (“el hombre debe tomar la iniciativa” “mujer pasiva, hombre activo”, “darle prioridad a la penetración”, etc.) para después transgredirlas y construir su propio estilo de comunicación sexual. 
No obstante, quedarse fijado en el modelo tradicional no es ninguna rareza: hay hombres que no mueven “una letra” de su rígido alfabeto y mujeres que no reclaman por novedades, es más, piden que nada cambie. En el extremo opuesto están los buscadores de placer, hombres y mujeres ansiosos de estímulos originales, un abecedario abundante, con infinitas combinaciones de prácticas. Y en el medio de ambas polaridades están los que responden a las pautas clásicas, pero se animan a probar nuevas sugerencias, a veces con reticencia, pudor o poniendo en duda la efectividad del diferente despliegue de habilidades.

Los que nunca aprendieron  
Existen personalidades que tienen dificultades para “aprender” las artes de la conquista y del sexo. La poca motivación sexual los vuelve torpes y con escasas maneras para comunicarse. Su alfabeto erótico se basa en unas pocas letras que aprendieron del grupo de amigos, de ver videos “porno” o de alguna indicación brindada por los padres.
El problema no está en los estímulos del medio, que pueden ser variados o hasta ricos en sugerencias, sino en la pobre motivación que tienen para instruirse en las lides sexuales. Los sujetos con rasgos de caracteres solitarios, indiferentes y obsesivos son los que más dificultades tienen para dar curso a sus deseos.
Viven sin preguntarse demasiado por sus anhelos, parecen “anestesiados” al placer y la búsqueda de incentivos de toda índole, no sólo sexuales.

Los que olvidaron lo aprendido
La baja del deseo sexual, cualquiera sea la causa (aunque una de la más frecuente es el estrés), no sólo distancia los cuerpos del contacto erótico, además hace perder gradualmente las destrezas conseguidas hasta el punto de dudar de ellas o de no saber cómo hacer para recuperarlas.
En las parejas que han dejado de tener sexo (aunque sea por poco tiempo) se instala la incertidumbre sobre las capacidades amatorias (“¿cómo hago para acercarme?” “¿y si me rechaza?”, “¿debo hablar antes o paso directamente a la acción?”, “¿comienzo con un beso?”). La escasez de contacto actúa como un inhibidor de la conducta de acercamiento y como un factor amnésico, como si de un día para otro se hubiera borrado todo lo aprendido.
El rico alfabeto conseguido, con infinidad de frases dichas y por decir, va perdiendo su capital amatorio. A diferencia de los analfabetos primarios (aquellos que son desde el origen de su vida sexual), los analfabetos que aprendieron, disfrutaron y ahora creen que olvidaron sus destrezas, tienen chances de reaprenderlo.

Decálogo para recuperar el alfabeto erótico
* No dejar de acercarse. Caricias, besos, masajes y manifestaciones de ternura vienen bien para restablecer el deseo de estar juntos.
* El alfabeto sexual se restablece practicando y con acciones concretas; no pensando.
* Hablar de lo que les pasa. No dejar que las cosas “las resuelva el tiempo”.
* El contacto no tiene por qué tener un fin sexual. Cualquier tipo de comunicación es fundamental para mantener el vínculo sensorial.
* No dejarse vencer por las inhibiciones o las conjeturas: “me va a rechazar”, “tengo vergüenza”, “no sé cómo empezar”, etc.
* No pensar que la falta de encuentro sexual va a ser para siempre. La proyección futura aleja de la realidad y genera más incertidumbre.
* El “aquí y ahora” ayuda a objetivar el problema y a darle un encuadre actual. Ayuda a buscar alternativas para superarlo.
* Afrontar es mejor que evitar. Es usual que el sentimiento de inhabilidad o torpeza embriague la confianza personal. Por ende, hay que “pasar a la acción”.
* Romper con los esquemas preconcebidos y usar variantes de encuentro. Sorprender al otro.
* Desdramatizar el hecho. Usar el humor ayuda a relajarse.

La nueva crianza: lo que antes se prohibía, ahora se permite

POR MARIANA ISRAEL Hace 25 años no se recomendaba que los bebés durmieran con los padres o que se les hiciera upa cada vez que lloraban. Los pediatras de hoy aconsejan todo lo contrario. Y cuanto más apego, mejor. Hace un cuarto de siglo, los bebés eran como “mini adultos”: no había que hacerles upa porque se malcriaban. Si lloraban, el mandato era dejarlos solos para que se fortalecieran. ¿Las comidas? No más de seis al día, como cualquier régimen estricto. Se respondía solo a necesidades fisiológicas: cambiarlo, alimentarlo y dormirlo. Pero, desde entonces, la puericultura y la psicología infantil impulsaron el apego, una crianza centrada en el contacto permanente entre padres e hijos. Se entendió que los recién nacidos tenían otras demandas. “ La base de la nueva crianza es reconocer las necesidades del bebé. Aprender a ver qué le falta y qué está pidiendo. Es encontrar el lenguaje del chico”, explica la pediatra Carolina Marotta, del grupo Familia y Crianza de la Sociedad Argentina de Pediatría. Esto repercute en el modo de cuidarlo, tan radicalmente que contradice los antiguos manuales de pediatría. Por ejemplo, la posición para dormir, clásicamente boca abajo, ahora es boca arriba. “Sabemos que reduce un 80% los casos de muerte súbita”, explica Silvia Monzón, puericultora del Hospital Fernández. Y si de dormir se trata, los pediatras recomiendan que repose en el cuarto paterno al menos hasta los seis meses, porque también disminuye el riesgo de muerte súbita. “Hace 20 años, a los 20 días ya dormían solos”, recuerda el pediatra Eduardo Peszkin, coordinador general del Area Ambulatoria del Hospital Garrahan. El polémico colecho, prohibido por décadas, es promovido por algunos especialistas. Los detractores argumentan que es poco seguro para el bebé y que atenta contra la sexualidad de la pareja. Otros, como Monzón, lo ven como un “signo de la época”: “Como trabajan ambos padres, si el bebé no duerme bien, es más fácil llevarlo a la cama que pasar la noche sin descansar”. Para Carlos Wahren, jefe de Pediatría del Hospital Italiano, “esta costumbre varía según la cultura y es muy frecuente en los países orientales, cuyas estadísticas muestran menos casos de muerte súbita”. “El contacto directo durante las horas de sueño favorece que el bebé incorpore las distintas fases del sueño, y logra una sincronía en los ritmos respiratorios de madre e hijo”, asegura Soledad Martín, puericultora y directora del Centro de Orientación y Asistencia para la Primera Infancia. ¿Y si el bebé llora? Al contrario de lo que se predicaba hace 25 años, hoy aconsejan contenerlo . ¿Darle el chupete? Sí, pero en algunos casos. “Antes se lo daban a modo de tapón, para que se callara. Ahora su fin es ayudarlo a alcanzar un estado de relajación, sobre todo antes de dormir”, describe Marotta. Peszkin agrega que en el pasado se ofrecía el chupete enseguida después del parto. Hoy se recomienda esperar unos 20 días, hasta que se consolide la lactancia. Justamente, la lactancia fue otro de los grandes cambios . Una mamá de clase media alta, hace 40 años amamantaba solo el primer mes. Hoy, los pediatras enfatizan los beneficios protectores de la leche materna y oscilan entre recomendar la “teta a libre demanda” y una “libre demanda controlada”, es decir, cada 2 horas durante el día y cada 3 de noche, los primeros 6 meses. “La lactancia es “de mutuo requerimiento”: lo que el bebé demanda, pero también cuando la mamá quiere y puede”, dice Marotta. Otro de los pilares del apego es el babywearing (portar al bebé): enlazado en el fular, una tela especial, se fomenta que los padres carguen al niño a todos lados. Se cree que así será más independiente y seguro de sí mismo, al revés de las antiguas suposiciones de que hacer “upa” era malcriar. “Se fue pasando de una postura rígida a un respeto de la demanda del bebé –afirma el doctor Wahren–. Es un patrón mas plástico”. Fernanda Gómez, psicóloga perinatal, coincide con el médico y sostiene que “más que seguir una teoría, hoy los padres se concentran en lo que su hijo necesita y lo que es funcional para la familia”. Gómez difunde esta filosofía en grupos de crianza y desde sus blogs, Gestando Criando y Yo soy mamá canguro. “ El contacto piel a piel es tan necesario como la alimentación . Los bebés necesitan estar a upa”, declara. Esto implica un desafío, en una sociedad donde el tiempo tiene precio. La puericultora Martín concluye que “aceptar que ese tiempo es necesario para el despliegue de la individualidad del ser en desarrollo, es generar un cambio importante en la crianza de nuestra cultura”.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Depilación definitiva

La depilación definitiva, consiste en aplicar una luz pulsada intensa en el vello, esta luz viaja a través del folículo piloso hasta la raíz, impidiendo que vuelva a crecer. La depilación definitiva es el tratamiento de medicina estética que más auge ha tenido en los últimos años. Gracias a los avances en tecnología médica, actualmente es posible practicarse una depilación definitiva que le dé solución al problema del vello excesivo, sin tener que gastar grandes sumas de dinero. Además, los avances tecnológicos hacen que los tratamientos se vuelvan cada vez más eficaces en la lucha contra el vello, obteniendo mejores resultados en menos tiempo. La depilación definitiva, consiste en aplicar una luz pulsada intensa en el vello, esta luz viaja a través del folículo piloso hasta la raíz, impidiendo que vuelva a crecer. Generalmente se recomiendan entre 4 y 8 sesiones para obtener los resultados esperados, estos dependen del ciclo de crecimiento del mismo. El crecimiento del vello, al igual que cualquier proceso de la naturaleza, sigue un ciclo biológico, este consiste en crecimiento, maduración, reposo y caída, y vuelta a crecer. Para que el tratamiento sea efectivo el vello debe encontrarse en la etapa de crecimiento. Como este proceso no se da en forma homogénea en todo el vello, sino que este crece a destiempo, son necesarias varias sesiones para que el procedimiento sea efectivo y abarque todos los vellos del área tratada. Dependiendo del tipo y color de vello, puede ser mas afectivo el tratamiento de luz pulsada o el de laser, esto deber ser siempre evaluado por un profesional y en muchos casos es necesario usar ambos tratamientos combinados para lograr un resultado acabado. La depilación definitiva, además de eliminar el vello, ayuda a eliminar los pelos encarnados y a mejorar la calidad de la piel de la zona tratada, ya que además incentiva la producción de colágeno y elastina. Otras ventajas de la depilación definitiva son: es indolora, no quiere anestesia, no deja marcas, no es invasiva. Es fundamental que el tratamiento sea aplicado por médicos especializados en salud estética y en consultorio. Es la mejor garantía que tiene la paciente sobre la seriedad y profesionalidad de quien realiza el procedimiento. para ti

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Problemas con la lactancia.

Te voy a contar mi historia con mi 2do hijo, por ahí te ayude. Si los pezones están preparados durante el embarazo no vas a tener problemas. El problema surge cuando no los preparamos durante el embarazo, no importa si es el 2do o el 3ro; en cada embarazo hay que prepararlos, salvo que tengas la suerte de tener unos pezones muy justos para la boca de tu futuro hijo; aunque igualmente la piel al estar seca, se pueden lastimar, por eso hay que lubricarlos y prepararlos. Se recomienda hacerlo desde el 3er mes en adelante ya que en los últimos meses, tocar los pezones puede provocarte contracciones. Paso a contarte mi historia personal; cuando nació mi 1er hijo, me preparé los pezones con crema de caléndula y tuve una lactancia espectacular. Me dolió solo cuando me bajó la leche, que lo hizo al 5to día de haber tenido familia; me bajó muy de golpe y tenía que deshinchar mis pechos porque me dolían mucho y para que no me agarre la bendita mastitis. Para eso, me metía en la ducha y me ordeñaba…si si…tal cúal vaquita, me ponía paños calientes (con la plancha) en los pechos y me sacaba. Eso duró un día. Luego se regulariza sola. Con mi 2do hijo, pensando que ya tenía preparados los pezones por ser el 2do embarazo no hice nada. El día que nació, gracias a mi experiencia de madre, la bebé prendió sin problemas al pecho, ese día comió re bien. A los días siguientes los pezones se me empezaron a lastimar y me dolían mucho. Al 5to día tuve la bajada de leche y me saqué con un saca leche q me prestaron más la toma de la niña, pero tenía los pechos muy lastimados y lloraba del dolor, por lo que estimo no me saqué lo suficiente y me agarro mastitis: fiebre, escalofríos y pechos duros. El ginecólogo me dio un remedio para eso y me dijo q me siga sacando leche. Me puse almohadillas de gel calientes en el pecho para que afloje la leche que tenía dentro. Los pechos seguían lastimados ya que la bebé tenía la boca muy pequeña y succionaba mal, entonces empecé a cambiar las posiciones y ponerla acostada vertical sobre un almohadón, ahí cuando tomaba me dolían menos. Pero mi hija empezó a vomitar coagulitos de sangre de mi pecho lastimado, entonces el pediatra me recomendó 2 cremas para los pezones (cicatrizante y caléndula), aire en ellos, y que trate de sacarme más leche y menos de la boquita hasta que se me curen un poquito. Encima mi hija no engordaba y se debía a mi estrés por esta situación; ya que cuando se regularizo todo, empezó a engordar de a 1 kg por mes. No les puedo mentir y no decirles q la pasé muy mal, me deprimía porque no podía darle la teta bien, estaba dolorida, y las cremas me tenían arta. Todo este proceso en total, duró un mes. Luego los pechos se me cicatrizaron y hoy mi hija toma exclusivamente pecho y está muy gordita y sana. No sé si será verdad o no, pero gracias a Dios no se me ha enfermado aún y eso q mi hijo de 5 años se enfermó varias veces por el jardín de infantes. Si les tengo que dar un consejo es que tengan paciencia, que la lactancia al comienzo como todo, puede ser complicada, pero que vale realmente la pena insistir. Lo fundamental mamá, es preparar los pezones. Éxitos y paciencia!!!!

miércoles, 22 de agosto de 2012

Éxitos a nuestra medida

Mariela Dabbah da las claves para convertirnos en mujeres “poderosas”. Esta escritora argentina radicada en Nueva York presentó un libro que indaga cómo hicieron muchas mujeres (tanto famosas como desconocidas) para llegar a posiciones estratégicas, y a la vez propone una guía práctica para crear un éxito a la medida de cada una de nosotras. ¡Vamos que se puede! “¿Qué es el éxito para mí? Poder tener el control creativo de mis proyectos. No se trata de seguir creciendo en mi carrera tanto como darle de comer a la necesidad de mi vocación como comunicadora.” CRISTINA SARALEGUI. Cubana, periodista y conductora durante 21 años de El show de Cristina. Que no decaiga. ¿Las cosas no salieron como esperabas? ¿Jamás volvieron a llamarte después de esa entrevista para el trabajo soñado? ¿Te sentís estancada en un puesto que no parece hecho para vos? A no desesperar, porque es un hecho que todas somos capaces de alcanzar el éxito personal. Lo único que se necesita es ir por él. Y lo de “él” no se refiere a salir a buscar un marido con plata. Se trata de trabajar por un sueño, un objetivo, un ideal de vida que muchas veces puede parecer esquivo, pero en realidad no lo es si se lo identifica y se rema en pos de su concreción. “La idea es que puedas pensar en el éxito profesional y personal más como un camino que como un destino. El camino que cada uno se forja para experimentar aquello que lo satisface y obtener en el proceso aquello que desea. Es decir que si este libro te ayuda a descubrir qué quieres para ti profesionalmente, también te ayudará a encontrar la manera de alinear tu deseo con las acciones que deberás llevar a cabo para cumplirlo”, es el mensaje principal de Poder de Mujer (C.A. Press), el nuevo libro de Mariela Dabbah (48), escritora y consultora, sin hijos por decisión propia, nacida en Argentina y radicada desde hace más de veinte años en Estados Unidos –donde colabora con CNN, Univisión y Telemundo, y asesora a empresas como Citigroup, American Express, McDonald’s Corporation– dedicada a bucear en el alma de mujeres (algunas famosas, otras desconocidas) que luchan a diario por su realización personal. ¿El resultado? Una guía de trabajo individual que incluye entrevistas y consejos y que, aunque no tiene intención de brindar soluciones mágicas, aporta herramientas para iniciar el largo y sinuoso camino que supone el éxito. Desde su departamento con vista al río Hudson –un ventanal frente al que suele sentarse a meditar para alinear sus propios proyectos–, la autora explica: “La idea del libro es trascender la autoayuda y proponerte que lo leas en grupo con otras mujeres en las que tengas confianza para que puedan darse mutuamente retroalimentación y se ayuden a ir descubriendo cosas que tal vez cada una no vea de sí misma”. Además de compartir sus propias experiencias, Mariela entrevistó a una docena de mujeres famosas para indagar acerca de sus logros. ¿Por qué decidiste escribir sobre el éxito? Me pareció que era hora de dedicarme al tema, sobre todo porque aún en Estados Unidos, donde las mujeres ya constituyen casi el 50% de la fuerza laboral, siguen sin ocupar cargos de alta jerarquía en forma proporcional. Es un libro que les sirve a las mujeres que recién empiezan, a las que están a mitad de carrera y se sienten estancadas, a las que se tomaron un break para tener familia y regresan al mercado laboral y a aquellas que tienen sus pequeños negocios. Pero además es un libro que les hace bien a los hombres para entender mejor a las mujeres de su vida y criar hijas con buena autoestima. ¿Por qué aclarás que no es un libro de autoayuda? Porque muchas veces cuando uno lee un libro de ese tipo termina decepcionado y hasta deprimido pensando que los consejos no se aplican a uno mismo. Esta es una invitación a explorar mandatos conscientes e inconscientes que hemos mamado desde muy temprano y que probablemente aún sigan afectando nuestra capacidad para salir adelante a nivel laboral. ¿Cuáles son las dudas y miedos más comunes de las mujeres que te consultan? A tener éxito, a decepcionar a sus familias, a no encontrar el balance entre vida personal y profesional, a que ya sea tarde para hacer lo que les gusta… Son algunos de los más comunes. ¿Realmente todas podemos alcanzar el éxito? La propuesta es pensar en el éxito como un camino en vez de como un destino o un objetivo impuesto por otros que hay que alcanzar. De ahí que el éxito (del latín exit, salida) sea encontrar la salida que te resulte más satisfactoria a vos como persona. Claro que eso cambia a medida que uno mismo crece y evoluciona. Es decir que la mejor manera de sostenerlo es estar atenta todo el tiempo, para ir haciendo los ajustes necesarios cuando aquello que hacés deja de satisfacerte. Creá tu éxito *Identificá viejos mandatos que impactan en tu autoestima y derribalos. *Descubrí cuáles son tus sueños y el lugar que ocupa tu carrera y tu vida personal dentro de tus prioridades. *Descubrí qué es el éxito para vos estableciendo objetivos profesionales claros. *Poné esos objetivos por escrito: el lenguaje es clave para focalizarlos. *Ordená mentalmente tu energía, pensamientos, decisiones y acciones. *No dejes que los miedos te bloqueen. *Visualizate claramente en 5 años, con todos los detalles: casa, familia, tipo de actividad laboral, lugar geográfico, por ejemplo. *Meditá, hacé yoga o encontrá alguna otra forma personal de conectarte con vos misma. *Aceptá proyectos que te presenten un desafío. *Si cometés un error admitilo cuanto antes, dejá de lado tu ego y poné todo de tu parte para solucionarlo. *Pedí ayuda o asesoramiento a mentores, patrocinadores, simpatizantes, asesores y coaches. *Expandí tu red de contactos. Una buena herramienta son las redes sociales. *Identificá qué cosas son negociables para vos y cuáles no lo son. *Sé auténtica. Modular los rasgos de tu personalidad está en tus manos. Textos: María Eugenia Sidoti. Ilustraciones: Verónica Palmieri.Para ti