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lunes, 24 de noviembre de 2008

Entrenar el cuerpo y las emociones.

El estrés y el vértigo de la vida diaria juegan en contra de la integridad física y emocional. Hoy, diversas técnicas, disciplinas y entrenamientos contribuyen a reestablecer la armonía perdida, a energizarse y a encontrar la paz interior. En esta nota, Para Ti te cuenta cuáles son las propuestas, en qué consisten y cuánto cuestan.

Mientras la vida diaria impone la velocidad y el culto a la inmediatez, crece la tendencia que prioriza darse un respiro. Se trata de detener el momento para dedicarse un mimo de manera consciente y profunda porque el cuerpo lo requiere tanto física como emocionalmente. “Hay una relación entre las emociones y la salud. El hombre es un ser emocional que razona y esto implica llevar adelante un entrenamiento del manejo afectivo, pero lamentablemente no estamos educados para manejar la emoción”, explica el doctor Daniel López Rosetti, profesor de psicofisiología de la Universidad Maimónides.
“Las personas somos la resultante de la interacción de lo psíquico y lo orgánico. Si algo sucede en uno de estos factores, repercute en el otro. Por ejemplo, el amor se instala en el alma y se siente en el cuerpo; los estados de alegría generan plenitud física, en tanto la depresión produce inhibiciones motrices y bajas en las defensas orgánicas. Cuando el alma y el cuerpo funcionan armónicamente, la persona está sana psíquicamente y también saludable de manera orgánica: sólo así alcanza un estado de pleno bienestar”, argumenta Enrique Novelli, psiquiatra y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

En estos tiempos que convivimos a diario con el estrés, hay técnicas y disciplinas que ayudan a encontrar la armonía y reestablecer el equilibrio perdido: entrenamientos de movimientos lentos y pausados que se practican con el cuerpo y la mente, y prometen resultados a nivel físico, energético y emocional; masajes descontracturantes que armonizan; y técnicas de meditación y relajación que contribuyen a encontrar la paz interior.

Masaje thai foot (reflexología tailandesa). La persona se acuesta sobre una reposera con los pies elevados un poco más que el resto del cuerpo y con una crema y un pequeño palo de madera teka se comienza masajeando los pies hasta llegar a las rodillas. Es ideal para descargar la energía negativa del cuerpo a través de los chakras de los pies, y es óptimo para reactivar la circulación. Está contraindicado para mujeres embarazadas. La sesión dura una hora, se recomienda hacerlo una vez por semana. Desde $ 50, asesoró Marta Caneda, tel. 4926-1871/www.bioarmonia.com.ar.

Reflexología. Se dan toques muy suaves en los pies y las manos –sin el uso de aceites ni cremas–, y se aplican técnicas de relajación. Todos los sistemas están representados en el pie y hay un toque diferente para cada sistema. Cada órgano del cuerpo humano aloja una emoción, por ejemplo, los riñones alojan el miedo; los pulmones, la tristeza; el hígado, la rabia. Durante una sesión de una hora, cada pie es trabajado durante 20 minutos, pero el efecto del trabajo perdura durante 48 horas. Es ideal para tratar la depresión y el ataque de pánico. Está contraindicado sólo para personas psicóticas. Desde $ 70, asesoró María Elena Schiariti, tel. 15-6612-9988.

Hatha yoga. El yoga da elementos para recomponer la armonización valiéndose de un código ético moral, de las asanas (posturas), de la práctica consciente de la respiración, de ejercicios de relajación, concentración y meditación. Las asanas tienen propiedades curativas, preventivas y recuperativas. Se recomienda hacer una práctica grupal dos veces por semana y luego, practicar en casa 15 minutos por día. Desde $ 80, asesoró David Lifar, Fundación Indra Devi, tel. 4962-3112.

Danza terapia. Con la música y el movimiento se establece un juego creativo que tiene como objetivo descubrir nuevas formas de expresión y además permite liberar tensiones. Cada persona va creando su propia danza. No es necesario que se sepa bailar y está indicada para todas las edades. La clase dura una hora y comienza con la presentación del grupo, sigue con trabajos corporales de respiración y estiramiento, y, luego, con improvisación. Se trabaja con las emociones que bloquean y se mejora la autoestima. Es ideal para personas depresivas, un recurso terapéutico cuando se tienen dificultades en la expresión corporal, y también es óptima en situaciones de estrés. Las clases pueden ser grupales (aproximadamente 10 personas) o individuales. Desde $ 100 por mes, la clase grupal; desde $ 65, por clase, la individual. Asesoró Mirta Braier, www.danza-terapia.com.ar, tel. 15-5669-3477/4554-8583/8581.

Danza Bio Armónica Humana. Con diferentes movimientos se busca liberar estructuras energéticas negativas que han quedado acumuladas en el cuerpo. Con determinada música y distintos movimientos, de acuerdo al chakra que se intenta armonizar, se comienza a improvisar una danza. La clase dura una hora; primero consta de una charla y luego se baila. Es ideal para personas que sufren ataque de pánico, complementado con el tratamiento médico; para estresadas; para quienes contienen la ira y no pueden exteriorizar su enojo; y además, es útil para proponerse objetivos (un cambio de trabajo, una mudanza, etc.). Es recomendable hacerlo una vez por semana, y es individual. Desde $ 40, la sesión. Asesoró Marta Caneda, tel. 4926-1871/ www.bioarmonia.com.ar.

Chikung. Es una técnica china de 3.000 años de antigüedad que a través de diferentes ejercicios busca lograr la integridad física y emocional. Los ejercicios son variados: se toman posturas del yoga y del tai-chi y se combinan con las del chikung. También se hace hincapié en la respiración. Son ejercicios lentos y tranquilos, por lo tanto cualquier persona puede practicarlos, sin límite de edad. Se recomienda realizarlo al menos dos veces por semana. Las clases duran una hora y media, desde $ 50 por mes, una vez por semana; $ 60 por mes, dos veces por semana; $ 70 por mes, tres veces por semana. Asesoró Claudio Ríos, tel. 4241-7174, www.senderosdelki.com.ar.

Agua yoga. El objetivo de esta técnica es unir la mente con el cuerpo. La técnica consiste en hacer ejercicios de chikung en el agua trabajando con la respiración y también con mucha caminata. Luego, la persona se recuesta boca arriba sobre un flotador y el terapeuta moviliza la columna vertebral; esto provoca una gran relajación, descontractura y moviliza las articulaciones. Por último, se hacen masajes shiatsu. Es ideal para los que sufren de contracturas, padecen artrosis o artritis, estrés, depresión, insomnio o sobrepeso. La sesión dura 45 minutos. Desde $ 89 por mes, una vez por semana; desde $ 130 por mes, dos veces por semana. Asesoró Claudio Ríos, tel. 4241-7174, www.senderosdelki.com.ar.

Técnica Sudarshan Kriya (del Arte de vivir). A través de diferentes ritmos respiratorios, esta técnica profunda elimina el estrés acumulado en el cuerpo. Al producirse esta eliminación, el cuerpo lo exterioriza y somatiza con vómitos, susceptibilidad, llanto y dolores de cabeza, pero al cabo de siete días la persona se siente totalmente renovada y recuperada. Para personas que sufren ataque de pánico, contracturas en cuello y espalda, que padecen insomnio, cefalea o depresión. La condición es concurrir dos horas y media a la sesión durante siete días consecutivos. Después de estos siete días, te llevás un combo de técnicas para poder practicar en casa (con sólo 10 minutos de práctica diaria, te sentís renovada). Desde $ 290 los siete días (50% de descuento para jubilados y estudiantes, y personas con problemas económicos). Asesoró Beatriz Goyoaga, tel. 4553-0407.

Transmisión de energía. Para sentirse renovado y relajado a la vez, esta técnica se hace con meditación y permite despertar la propia energía. La sesión dura 45 minutos. Todos los sábados y domingos, a las 18.15 hs, cuesta $ 5, en Conesa 1051, Cap. Asesoró Beatriz Goyoaga, tel. 4553-0407.

Meditación trascendental. Es una técnica de autodesarrollo muy antigua. Una vez que se aprende, se practica 15 minutos, por la mañana y por la tarde, permitiendo que la mente reduzca su capacidad de actividad y de excitación para reordenar la fisiología del organismo. Con esta técnica se logra un descanso profundo, mejor que el que se consigue durmiendo. Podés retomar la actividad renovada, sin estrés, y es notable una mejora en la conducta de relación. Es ideal para personas ansiosas. No tiene contraindicaciones. El curso consta de cuatro días de práctica, dos charlas previas y una entrevista personal. Desde US$ 200 (incluye el curso, asesoramiento, verificación de la técnica y participación en meditaciones grupales, de por vida en Argentina y en otros países). Asesoró Germán Martina (presidente de la Asociación Argentina de Meditación Trascendental), tel. 4393-1552.

Desarrollo Mental (Método Silva). Es más conocido como control mental y tiene por objetivo desarrollar las potencialidades humanas. Es un método educativo cuya finalidad es mejorar la calidad de vida: ser feliz, estar en paz y lograr prosperidad. Se aprende a manejar el estrés a través de la relajación y da formas de pensamiento que tratan de buscar soluciones. La frecuencia alfa (un estado de relajación) permite la armonización, el desarrollo intuitivo y la liberación del estrés. Mejora las relaciones humanas y permite la concentración y memoria. El curso es de un fin de semana, y cuesta desde $ 430 (curso, el material, carnet y manual y derecho de recursar el programa). Asesoró Martha Cristina Pugliesi (única representante del Método Silva en Buenos Aires), tel. 4623-7400, www.sinectis.com.ar/u/metodosilva.

Reiki. Es un sistema japonés de armonización natural que permite restaurar la armonía perdida en el plano emocional, físico y mental. Se puede experimentar de dos maneras diferentes: a través de un tratamiento aplicado por un terapeuta, o aprendiendo la técnica para poder aplicarse la energía uno mismo. La persona siente un alivio en sus síntomas de estrés y ansiedad y comienza a descansar mejor. En el curso se aprende cómo protegerse de personas negativas, métodos de respiración y relajación y ejercicios para mantener el estado de ánimo positivo. Se puede aplicar a chicos y embarazadas ya que no tiene contraindicaciones. Desde $ 50, la sesión; el curso cuesta $ 150 y es una jornada de cinco horas. Asesoró Mario Lombardi, tels. 4789-0577/155491-3443; www.reikiser.com.ar.

Shiatsu. Masaje de origen japonés que estimula los meridianos de acupuntura. La persona se recuesta boca abajo –sin quitarse la ropa– en el suelo. El terapeuta presiona los puntos de acupuntura a lo largo del cuerpo, desde la cabeza a los pies, usando su peso corporal. Además de utilizar las manos, el terapeuta puede usar uno de sus pies para hacer los masajes. La idea es que sientas tu cuerpo integrado. Esto provoca distintas sensaciones durante y después del masaje. Desde $ 50, la sesión. Contraindicaciones: mujeres embarazadas. Asesoró Claudio Ríos, tel. 4241-7174, www.senderosdelki.com.ar.

Acupuntura. Forma parte de la medicina tradicional china, y tiene en cuenta los procesos de enfermedad o los desajustes energéticos que se inician por trastornos de tipo emocional. Se colocan agujas finitas, que no producen dolor, sobre puntos determinados del cuerpo. Esto tiene acciones específicas y su objetivo es la armonización. Ideal para el estrés, disminuye la contractura muscular y mejora el sueño. La Organización Mundial de la Salud tiene una lista extensa de enfermedades que pueden tratarse con la acupuntura (trastornos relacionados con el dolor, procesos de tipo alérgico, enfermedades autoinmunes, problemas gastrointestinales, colon irritable, trastornos del sueño y de la ansiedad). La única contraindicación: mujeres embarazadas ya que puede resultar abortivo. Sin embargo, en el momento del parto puede facilitar la dilatación del cuello uterino y evitar el dolor al expulsar al bebé. Cada sesión dura 20 minutos. Desde $ 30, la sesión. Asesoró Diana Carballo, médica clínica, oftalmóloga y acupuntora del Instituto Médico Argentino de Acupuntura, tel. 4612-7053.

Homeopatía. Es una ciencia médica que se dedica al individuo como una totalidad y una individualidad, a la vez, trabajando con el desequilibrio energético. La homeopatía utiliza medicamentos dinamizados que equilibran las funciones y que provienen de los tres reinos: mineral, animal y vegetal. Se medica al paciente según sus síntomas más característicos e individuales (de acuerdo a lo que sufre y cómo está viviendo ese sufrimiento). La homeopatía la practican médicos y está considerada como complementaria a la medicina alopática. Desde $ 50, la consulta. Asesoró la Dra. Marta Arroqui, presidenta de la Academia de Homeopatía del Dr. Constantino Hering, tel. 4954-3098.

Body Balance. Es un programa de entrenamiento que combina disciplinas orientales tradicionales con nuevas técnicas. Así yoga, tai-chi, pilates y stretching conforman al body balance. Es un programa de entrenamiento coreografiado y con música. Trabaja sobre la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio. Es ideal para combatir el estrés, porque combina lo corporal con lo mental. Se recomienda practicar tres veces por semana. Desde $ 110 por mes, con pase libre incluido (90 clases semanales, pileta libre, musculación y sauna), en Le Parc Gym & Spa, Yerbal 150, Capital; San Martín 645, Cap., tel. 4901-2040/4311-9191.

Masaje tradicional tailandés o Nuad Bo Ram. Es una antigua forma de masaje de origen ligada a la práctica del budismo. Al existir cualquier tipo de bloqueo en el flujo de la energía corporal habrá insuficiencia de energía vital (Prana) y surgirá alguna enfermedad. Reduce las tensiones musculares, estimula la circulación y el metabolismo, ayuda a volver a un estado de calma, a recuperar el balance interno y a conseguir un profundo relax. No se usan instrumentos, lubricantes ni cremas. El terapeuta aplica entre sus técnicas una mezcla de suave balanceo rítmico, comprensión y estiramientos, utilizando alternativamente y en distintas zonas presiones de dedos, palmas, codos, antebrazos, pies o rodillas. La sesión dura una hora, y se realiza con la persona recostada sobre el suelo. Desde $ 50, por sesión. Asesoró Mario Adolfo Rodríguez, www.bioarmonia.com.ar.


fuente: parati
textos DANIELA FAJARDO fotos A. ATLANTIDA.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Tener sexo "protege" a las parejas del estrés

Un estudio reveló que quienes se abrazan, se besan y tratan de tener contacto todos los días tendrían menos hormonas del estrés en sus cuerpos. Sugiere que la vida en pareja, y el matrimonio en especial, están asociados con una mejor calidad de salud
Los resultados, publicados en la revista Psychosomatic Medicine, revelan un motivo posible por el cual las relaciones de pareja, y el matrimonio en especial, están asociadas con una mejor calidad de salud.

Los autores hallaron que entre 51 parejas alemanas estudiadas durante una semana, las que dijeron mantener más contacto físico durante un día determinado, ya fuera sexual o sólo estar de la mano, solían tener niveles más bajos de la hormona del estrés, el cortisol.

Eso se observó en especial en las parejas con más problemas laborales, lo que sugeriría que el afecto físico en la pareja amortiguaría los efectos del estrés laboral. Muchos estudios señalaron que el estrés crónico tendría efectos sistémicos, desde alterar el sistema inmune hasta aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.

En tanto, otras investigaciones hallaron que las personas casadas, por lo menos las que son felices, tenderían a tener un mejor estado de salud y a vivir por más tiempo.

Para la doctora Beate Ditzen, de la Universidad de Zúrich, en Suiza, es posible que esa disminución de la respuesta al estrés que produce la manifestación física del afecto explique la relación.

El equipo dirigido por Ditzen reunió a 51 parejas en las que ambos trabajaban y que convivían; la mayoría estaba casada.

Durante una semana, los participantes registraron detalladamente sus actividades diarias, incluidas las manifestaciones físicas de afecto con sus parejas y se tomaron muestras de saliva para que el equipo pudiera analizar las variaciones diarias del nivel de cortisol.

Las parejas registraron también sus estados anímicos en distintos momentos del día, ya fuesen positivos ("bueno, relajado, alerta") o negativos ("malo, cansando, inquieto"). En general, cuanto mayor era la manifestación física del afecto en un día, menores eran los niveles de cortisol.

Ditzen consideró importante destacar que los resultados sugieren que la intimidad mejoró mágicamente el estado anímico de los participantes.

El experto dijo a Reuters Health que no recomendaría que las parejas "expresen más su intimidad" en sí, sino que encuentren actividades que les generen a los dos sentimientos positivos.

Pero para las parejas que quieren "encender" su intimidad, aseguró, existe una gran cantidad de formas de hacerlo. Explicó que "intimidad" no significó lo mismo para todas las parejas participantes: para algunas fue sexo y para otras, un gesto afectuoso.

"Eso significa que no existe una conducta específica que las parejas deban tener a diario, sino que todas las conductas que las parejas consideren íntimas (...) serían beneficiosas", dijo Ditzen.
Fuente: Reuters

jueves, 21 de agosto de 2008

¿Qué hacer cuando el deseo sexual desaparece?


El estrés, los conflictos en la relación, la falta de momentos de intimidad o el padecimiento de un periodo de astenia es la causa de uno de los problemas sexuales que más recurren en una pareja de la actualidad: la falta del deseo sexual. Cuando la inhibición se siente como un mal eterno, difícil o imposible de superar, cuando un periodo de apatía se prolonga y comienza a causar otros problemas o cuando se intentó realizar cambios en la relación y no resolvieron nada, el malestar debe tomarse en serio.

La falta de deseo no es algo que “se va a solucionar con el tiempo”, un simple capricho o una situación a la que hay que resignarse. En algunas ocasiones “las ganas” no aparecen aunque se lo busque. Muchas veces, el deseo se resiste a presentarse, ya que el impulso de desear no sólo depende de la voluntad. Algunos factores son inhibidores y estimulantes, y según el predominio de uno, el deseo debería –o no- aparecer. Por ejemplo, el amor es un gran estimulante para que se haga presente, mientras que el miedo es un fuerte inhibidor.

No se debe confundir el deseo con la excitación. La segunda es una respuesta fisiológica que implica manifestaciones físicas como, por ejemplo, la erección. En condiciones normales, el deseo y la excitación actúan de forma conjunta. Pero en oportunidades puede darse una alta intensidad del deseo y, pese a ello, producirse bloqueos en la excitación sexual. O viceversa.
La desaparición del deseo se resume en la falta de querer o en no poder disfrutar de cualquier tipo de placer, en este caso, de las relaciones sexuales.

Este problema se presenta muy frecuentemente en la sociedad actual. Según consultoras especializadas en el tema, es uno de los problemas que más pacientes tiene. Más allá de ser un inconveniente “común”, al mismo tiempo es muy particular, ya que cada persona lo inhibe de una manera diferente.

¿Qué factores influyen?

La baja o falta de autoestima y la culpa son dos de los grandes inhibidores, pero de ellos se desprenden muchas más causas

Miedos: La lista de los posibles miedos a los que se puede enfrentar la psicología de una persona es casi interminable. A “no ser tan bueno”, al ridículo, a exponerse, a mostrarse, a la posibilidad de embarazo o del contagio de posibles enfermedades de transmisión sexual.

Ansiedad: La más importante en estos casos es la de querer llegar al orgasmo.

Tiempo y estrés: La tensión y el tiempo son lo opuesto a tranquilidad y el relajo, lo cual es muy necesario para poder disfrutar.

Enojos y problemas: Cuando una pareja o una persona está atravesando por alguno de estos inconvenientes el deseo podría desaparecer, ya que necesita de una actitud abierta a relacionarnos.

Falta de comunicación: Si no hablas de lo que te gusta abiertamente, no compartís tu intimidad, no permitís a la otra persona que sea partícipe es una manera de que se inhiba o se bloquee el deseo.

Medicamentos: Algunos ansiolíticos, antidepresivos o fármacos para tratamientos de hipertensión arterial pueden estar causando el problema.

Mujeres a preocuparse

Los estudios que se realizaron hasta el momento indican que la falta del deseo sexual es más habitual en la mujer que en el hombre. Las mujeres tienen expectativas diferentes de lo que se espera de la persona, esto condiciona y lleva a la mujer a mezclar el amor romántico con el placer, a mantener un papel pasivo en las relaciones y a ser ella objeto de deseo pero no desear.
Una vez que se asume la realidad del desequilibrio, los estudios acuerdan pautas necesarias para mejorar la vida sexual de la mujer, muchas veces escéptica de admitir el problema o, muchas veces, desmoralizada para demandar un cambio.

Más allá de que en la mujer se presente más a menudo, el hombre también muestra dificultades, pero en general más transitorios y relacionados con momentos vitales que generan la aparición de los “síntomas”.

Los que los especialistas suelen ver con mayor frecuencia son el estrés, el cansancio, la enfermedad, el enfado, la ansiedad y en especial el miedo a fallar.

Para solucionar los problemas, primero hay que reconocer que existe, y luego seguir estos consejos:
Actitud positiva, saludable y abierta sobre la sexualidad y el placer.
Conocimiento personal, tanto a nivel corporal como cognitivo-emocional.
Entrenamiento corporal que mantenga el erotismo a través de la caricia.
Cuidar la dieta, la salud. El cuerpo es un buen síntoma de que la persona se quiere, y quiere gozar.
Apostar por la ilusión, la pasión y la fantasía.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Estrés, señales

Si bien hay personas que están más predispuestas que otras a padecer ciertas enfermedades, los tiempos que corren no dejan exento a casi nadie de este mal.
Un médico especialista en Psiquiatría dijo a Infobae.com que “no hay salud, sin salud mental”.Para poner blanco sobre negro, sería interesante aclarar a priori que el estrés es el "grado de tensión adaptativa que tiene todo organismo vivo". Así lo definió el doctor Roberto Ré, médico especialista en Psiquiatría, quien diferenció entre un estrés bueno y otro malo."Cuando el grado de tensión permite la adaptación y que la persona potencie los recursos propios hablamos de una situación saludable, pero si la tensión es extrema y provoca un bloqueo, resulta desadaptativa, con lo cual la consecuencia va ser negativa", explicó el profesional, que definió como estrés y distrés a las conductas, respectivamente.Consultado acerca de qué señales emite el cuerpo cuando se estresa, el director y fundador de la Red Sanar identificó como las más frecuentes: "Contractura muscular, dolor, falta de concentración y memoria, estado de irritabilidad del sistema emocional con pérdida de la alegría y tristeza acompañante, estado de bronca y miedo, pérdida de las capacidades cognitivas (no resolver problemas que antes resolvía fácilmente), pérdida de sueño, pérdida de patrones biológicos (falta o aumento de apetito, disfunciones sexuales), enlentecimiento psicomotor (disminución de reflejos que puede ocasionar accidentes)"."El distrés es la respuesta negativa a un estresor", explicó Ré, y consideró una pérdida, duelo, pérdida laboral, no reconocimiento social, dificultad económica, agresión, pelea vincular, ruptura o fracaso académico las situaciones más "comunes" que generan estrés negativo.El profesional remarcó que el estrés es "una reacción respuesta", al tiempo que consideró que "el punto central es cómo se toman los problemas; los problemas no son problemas, el problema es cómo me lo tomo".Acerca de si hay personas más propensas que otras a estresarse, Ré aseguró que "cada uno tiene en su desarrollo genético vulnerabilidades que lo hacen proclive a padecer ciertas enfermedades, que muchas veces están dentro del sistema familiar"."No hacemos las enfermedades que queremos, sino las que podemos", remarcó el profesional en ese sentido y destacó que "ante un distrés uno hará pánico, otro infarto, otro depresión".Si bien el estrés es "tratable", como todo en medicina, "lo más importante es prevenirlo". Los tratamientos –explicó Ré- son multidisciplinarios: "No sólo apuntan a mejorar los síntomas corporales, sino lo emocional y mental ya que no hay salud sin salud mental".Burnout, o síndrome de quemazónEs una forma de estrés de los vinculados a la ansiedad, la depresión y el desgaste laboral. Están relacionados con un gran distrés. "La reacción respuesta del animal es emocional-corporal, mientras que en el hombre juega también un rol importante lo cognitivo", subrayó Ré.El burnout se manifiesta en tres claras señales:* Agotamiento emocional: expresado en cansancio, temblores, dolores musculares, irritabilidad, cambios de humor, aumento de la reactividad, nerviosismo, mal humor, movimiento angustioso sin fines concretos, ansiedad, hostilidad y antagonismo, ausentismo laboral, aislamiento social y pobre inclusión en la integración del equipo de trabajo.* Despersonalización: expresado en el desarrollo y actitudes negativas, con insensibilidad hacia los receptores de tales actitudes, dirigentes, alumnos, docentes, no docentes, padres. Un claro ejemplo de esto: resentimiento, desconfirmación del otro o actitud negativa de no asignar importancia a realidades que si la tienen.* Bloqueo de la realización personal: consiste en la percepción de una considerable reducción de las expectativas individuales, acompañados de una permanente evaluación negativa con sentimiento de fracaso, pérdida de autoestima y dificultades en el empleo de recursos sociales asertivos.Esto suele estar acompañado de incapacidad para la toma de decisiones y actitudes rígidas con ausencia de un proyecto y misión vital significativa.¿Las causas?El Burnout es catalogado como una patología laboral y relacional, afectando sobremanera a quien sufre un distrés por una demanda personal que responde con una sobre-exigencia que no es capaz de controlar sana y empaticamente, produciendo el desgaste de la persona y una alteración disfuncional en su actuar ordinario. El distrés laboral originado en demandas en el trato, desempeña un indudable papel en su origen, es pues un trastorno padecido por aquellas personas del mundo del trabajo que se encuentran en contacto con personas algunas veces alteradas, siendo el vinculo disfuncional el principal motivo del desgaste. El desgaste no solo afecta la relación laboral sino también todas las relaciones sociales de la persona afectada.

martes, 22 de julio de 2008

RISOTERAPIA, REIR CURA MALES

La risa es un recurso fácil para reducir las tensiones, el estrés o el dolor. Además, según explican los partidarios del humor como terapia, adelgaza, mejora el insomnio, la resistencia a las infecciones, y hasta rejuvenece.

Un estudio en personas mayores, centrado en promover emociones positivas presentado por la psicóloga Begoña Carbelo en el reciente Congreso de la Sociedad Internacionalpara los estudios del Humor (ISHS), prueba su capacidad para disminuir el aislamiento y la soledad y, en definitiva, mejorar la calidad de vida.

"La risa es la mejor técnica preventiva tanto del dolor físico como del dolor mental", asegura el psicólogo José Elías, pionero en introducir la risoterapia aplicada al desarrollo personal. "Además de ser curativa", apostilla.

Lo beneficios de la risa y la carcajada son conocidos, y en los últimos años cada vez más los centros cívicos, residencias y hasta hospitales programan talleres para desarrollar el sentido del humor de los mayores, los cuidadores y profesionales en contacto con los pacientes.

Los mayores que se acercan a esta terapia, fundamentalmente mujeres, manifiestan que han perdido el humor de forma progresiva por la muerte de amigos y porque se van quedando sin compañía, entre otras razones.

Reírte de ti mismo

La soledad y el dolor son los aspectos que más les fastidian. Buscan aliviarlos, compartir tiempo, explica José Elías. "La tristeza es el primer paso hacia la enfermedad", destaca.

La base de la risoterapia "es aprender a reírse de uno mismo y de sus debilidades, y que la vida es una tragicomedia", agrega.

Y más allá de los juegos de expresión corporal, las anécdotas o los chistes se trata de desarrollar técnicas mentales que ayuden a mejorar la percepción de la realidad.

"No se puede quedar en un juego, un respirar, un saltar... hay que propiciar recursos más a largo plazo", insiste la psicóloga Begoña Carbelo, con amplia experiencia en el campo del humor y la salud.

Los beneficios se perciben. Está demostrado que al reír segregamos endorfinas, las hormonas de la felicidad, pero ¿cómo provocar la risa cuando se acaba de perder a la pareja, a un hijo, o cuando las enfermedades, aunque controladas, causan problemas emocionales?

Begoña Carbelo, profesora titular en Enfermería de la Universidadde Alcalá de Henares, realizó una investigación en pacientes de un centro de salud de Madrid, 17 mujeres de 65 a87 años, que pasaban por esa situación, y fueron derivadas a un programa de "Educación para la Salud".

No trató exclusivamente de hacerlas reír, sino de buscar recursos para desarrollar emociones positivas ante los contratiempos, "y que aprendieran a cuidarse emocionalmente", explica.

"Los mayores son más afines a la tristeza, a la melancolía, a quedarse parados, tienen pérdidas en la vida que hay que afrontar", señala la autora de "El humor en la relación con el paciente".

Y "el objetivo se cumplió", tras cinco sesiones con ejercicios enfocados a perder el miedo al ridículo, compartir anécdotas o recordar con qué se reían de jóvenes, idear disfraces y hasta hacer un epitafio divertido.

Estaban más motivadas, más contentas, compartían con sus hijos lo que vivían en grupo, jugaban con sus nietos "y transferían lo que aprendieron a su entorno", explica Carbelo.

Evolucionaron hasta identificarse con colores más claros. En los test de autoevaluación mejoró su percepción del estado de ánimo y afirmaban tomarse "la vida con más relajo". En definitiva, se cuidaban más y se sentían mejor.

El estrés y el catarro

La literatura científica describe la relación entre el estado emocional y el sistema inmunológico, en el sentido de que las personas con más humor están menos estresadas y resisten mejor al catarro, la gripe o el dolor. La risa mejora la circulación, la digestión, el sueño y aumenta la autoestima, entre otras propiedades.

Pero ¿basta una sonrisa? "Tiene que ser a carcajadas", opina José Elías. "La sonrisa es un gesto social que apenas mueve dos músculos. La risa mueve 420 músculos -en la cara, el pecho, el intestino-, genera energía, y mejora la percepción de la realidad".

Aunque no es una panacea. "No hay nada que cure todo", responde Elías. Lo que permite es "una mejor actitud" ante situaciones adversas.

"La tristeza y la depresión son una escotilla por donde entra un maremoto de virus y bacterias", afirma. "Yo añado que cuando estamos tristes cualquier resfriado es fuerte y cuando estamos alegres, felices o enamorados, no existen gripes ni resfriados".

Aunque faltan evidencias científicas que acrediten qué cambia en el sistema inmunológico con la risa, o si previene enfermedades graves, los terapeutas las perciben.

Los de la Fundación Theodora o Payasos sin Fronteras, que trabajan con niños con cáncer y enfermedades graves, observan que "emocionalmente ocurren cosas". Piden menos analgésicos y están más relajados.

Todo tipo de humor tiene un puntito saludable, "siempre que no haga daño a nadie; si alguien es ofendido, no es tan terapéutico", concluye Carbelo.