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martes, 3 de febrero de 2009

Cómo sobrevivir a una infidelidad

Claves para enfrentar la infidelidad de la manera más positiva posible.
Es una de las situaciones que genera más crisis y dolor. Sin embargo, tras el impacto que causa la noticia, se pueden combatir los sentimientos negativos que irradian decepción y frustración.

Hay muchas maneras de engañar a la pareja, sin embargo, la mujer debe tener en cuenta que “tras la primera sensación de rabia, rencor, odio, sed de venganza e incluso histeria, hay que comprender que estos estados deben ser pasajeros.

Solamente son normales cuando luego son dominados por la razón y no se perpetúan eternamente enfermando aún más la relación que pueda quedar entre ambos.

La mujer engañada se siente con la autoestima por el piso, se hecha la culpa en la mayoría de los casos y se autocompadece, pero reitero que estos sentimientos totalmente aceptables al principio deben ir desapareciendo con el paso de los días para poder salir delante de manera positiva”, aconseja la psicóloga española Berta Sanz Delbir.

Consejos para enfrentar la infidelidad

- La autoestima es clave para salir adelante tras una infidelidad. Hay que trabajar sobre ella y si sola no se puede, lo ideal es apoyarse en los afectos, en la terapia o en los grupos especializados que brindan ayuda para este tipo de situaciones.

- Desestimar los sentimientos de culpa. La mujer tiene la tendencia a querer encontrar una explicación lógica al engaño ajeno. El infiel lo es más allá de los problemas que puedan surgir en una pareja ya que antes de hablarlos, se decide por otros caminos.

- Realizar actividades que eleven el amor propio y mantengan la mente y cuerpo ocupados.

- El duelo es necesario para poder aceptar la realidad y recibir el cambio. Una persona que ha sido engañada no tiene por qué sufrir toda la vida por eso, aunque el infiel haya sido el amor de su vida hasta el momento.

- Fijar un objetivo. El tener nuevas metas es lo primero que hay que plantearse cuando el duelo ha pasado. Comenzar una vida es factible y fructífero aunque al principio parezca imposible.

- Una vez la situación ha sido o está siendo superada, hay que ser lo suficientemente fuerte para sostener la decisión ya que en muchos casos, el hombre suele querer recomponer la relación.

Hay que tener en cuenta que “a muchos hombres infieles les cuesta disociar amor de sexo. No quieren terminar con la pareja sino mantener una relación pasional y que muchas veces consideran pasajera junto a otra persona.

Hay situaciones muy distintas unas de otras, pero lo que la mujer debe tener muy en claro es que no se le debe permitir al hombre jugar con los sentimientos.

Cada una decidirá si debe perdonar o no, pero una vez que la ruptura acontece, en varias ocasiones el hombre vuelve arrepentido. La autoestima de la mujer es muy importante en estos casos.

Es la prueba para saber si han comprendido lo que les ha pasado, si quieren volver a sentir esa sensación de desconfianza hacia el hombre que tienen al lado. Deben ser muy fuertes para mantener una decisión una vez que ha sido tomada, sea cual sea”, sugiere la profesional.
03 de febrero de 2009 (enplenitud)


lunes, 3 de noviembre de 2008

Los hombres son mejores detectando infidelidades y las mujeres ocultándolas

Los expertos creen que se debe a la evolución, porque los hombres nunca pueden estar seguros 100% de que un hijo es suyo.
Los hombres son mejores que las mujeres detectando infidelidades de su pareja, pero las féminas son mejores ocultándolas. Al menos eso es lo que se desprende de un estudio de la Universidad de Virginia Commonwealth, en Richmond, EE UU.


No obstante, dicho informe muestra que los hombres en muchas ocasiones pueden llegar a tener sospechas, incluso cuando no tienen motivo.

Paul Andrews, profesor de la Universidad de Virginia Commonwealth, con la ayuda de su equipo, realizó cuestionarios individuales confidenciale a 203 parejas heterosexuales jóvenes, con preguntas sobre si había sido infieles, si tenían sospechas, o sí sabían que su pareja les era infiel. En este punto, el 29% de los hombres reconoció haber sido infiel, mientras que sólo el 18% de las mujeres lo admitió.

Tras analizar los datos, se descubrió que los hombres eran mejores que las mujeres detectando infidelidades. "El 80% de las sospechas de las mujeres eran correctas, pero en el caso de los hombres el porcentaje era aún mejor: 94%", explicó Andrews.

Cuestión de descendencia

Sin embargo, los hombres eran más propensos a sospechar cuando no tenían motivos. Andrews afirma que esto se debe a la evolución, pues, a diferencia de las mujeres, los hombres nunca pueden estar 100% seguros de que el hijo es suyo. "Los hombres tienen mucho más en juego".


Por último, Andrews sugiere que las mujeres han contrarrestado esta habilidad siendo mejores a la hora de tapar sus deslices. Un complejo análisis estadístico de los datos indicó que un 10% de las mujeres que participaron en el estudio mintió al indicar su infidelidad, mientras que los hombres fueron honestos en este punto.


31 de octubre de 2008 (AGENCIAS)

jueves, 23 de octubre de 2008

Mujeres infieles

Hoy todo tiene fecha de vencimiento, incluso esas latas de sardinas que mueren (más muertas aún) en 2020. Experimentar lo nuevo es inigualable: el olorcito del auto recién salido de la concesionaria, despegar el film que protege un celular flamante, sentir la tersura de un vestido de raso de la última temporada. La sociedad de consumo lo promueve, quiere que cambies y que te renueves, que seas siempre joven, que te sientas ilimitada, que te tientes y pruebes. Entonces, el mercado se las ingenia para ofrecer productos que se rompen más temprano que tarde, o que pasan de moda, que finalmente son reemplazados por nuevos modelos.

Estamos insertos en esta era de avidez e insatisfacción constante. Nada es como lo queríamos y al deseo le sigue más deseo. Basta con tener ese par de botas soñado para descubrir que en realidad necesitábamos unas balerinas. Lo mismo sucede en la pareja: en la cotidianeidad con otro descubrimos sus defectos más íntimos, besamos y besamos a nuestra pareja, pero no vemos más que un sapo. Entonces, la fantasía se activa: ¿habrá quedado afuera el Príncipe Azul?

Según las estadísticas, más del 50 por ciento de las mujeres salió a averiguarlo, y la cifra de infidelidad femenina casi alcanza a la masculina. El mundo laboral y las facilidades tecnológicas (Facebook, celulares, chats, mails) liberaron el campo de la traición. Hoy, todas podemos ser infieles. Pero no hablemos de infidelidad como un genérico, sino de romper un pacto. En definitiva, la monogamia tiene cláusulas cambiantes y personales. Cada pareja construye su manual y seguirlo al pie de la letra o hacer la vista gorda trae sus consecuencias. Vos, ¿en cuál de estas situaciones estás?:

a) "Nunca me va a pasar"

b) "Me gusta otro pero todavía no pasó nada"

c) "Estoy siendo infiel"

d) "Tengo una amiga que engaña a su marido"

Mora, 32 años: "Me había casado muy joven, habíamos comprado una casa, habíamos tenido un bebé y de repente me dije: ‘Me aburro’. Entonces me enganché con un compañero del laburo, que se súper enamoró de mí. Me prometía el mundo entero. Nos encontrábamos a escondidas, mientras mi hijo chiquito jugaba en la plaza. No lo podía controlar, hasta que un día redescubrí a mi marido. Dije: ‘Pero si él me encanta, ¿qué estoy haciendo?’. Entonces, dejé a mi amante y le partí el corazón."


Claudia, 35 años: "Si vos tenés una experiencia de extremo placer, puede ser muy adictivo, esto es lo que me pasa ahora. Amo a mi marido, pero me encanta lo que me hace sentir mi amante. La verdad es que me da rabia no poder tener a los dos, sin estar mintiendo, porque es muy demandante."




Hombres engañados: ¿qué dicen?
Alejandro, 40 años: "Cuando me enteré de que mi mujer me engañaba, pasé por un infierno. Quería matarme o matar al tipo o matarla a ella. Sufrí como loco. Me la imaginaba con el otro y me volvía loco. Hasta que, hablando con un amigo, me di cuenta de que mi vida no podía depender de lo que otra persona hiciera con su propia vida. Y pensé que ella no me había engañado, simplemente era una mentirosa. No me había traicionado, sino que era incapaz de cumplir una promesa. No me había sido infiel a mí, ella era adúltera. Y como yo no quería vivir con una mentirosa adúltera y traidora, me separé, incluso en buenos términos."

Francisco, 45 años: "Cuando me enteré de que mi mujer me había sido infiel hacía siete años con un amigo mío, no lo pude creer. Toda mi vida parecía derrumbarse. Entonces dejé de estar atento a ella y se generó una distancia. Incluso lo increpé a mi amigo para decirle que lo sabía todo. Es que una infidelidad a escondidas es una aventura, pero denunciada es una guachada."

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Nueva excusa para la infidelidad masculina


Según científicos suecos, el alelo 34, un gen que gestiona la vasopresina -una hormona que se produce con los orgasmos-, sería culpable de la infidelidad
El estudio realizado por el Instituto Karolinska de Estocolmo determinó que la culpa de la infidelidad de los hombres la va a tener un gen, el alelo 334, que gestiona la vasopresina, una hormona que se produce naturalmente, por ejemplo, con los orgasmos.Por ello, los hombres dotados de esta variante del gen sean peligrosos para una relación estable. Una nueva excusa.El alelo 334 se encarga del receptor de la arginina vasopresina, que es una hormona básica y que está presente en el cerebro de la mayoría de los mamíferos, según esta investigación.El análisis se llevó a cabo durante al menos cinco años con parejas heterosexuales que confesaron en test psicológicos si se sentían felices, cómo era su convivencia, si reían o besaban a menudo y sobre el futuro de su relación.El resultado fue que los hombres con el alelo 334, dos de cada cinco en este estudio, firmaron tener lazos menos fuertes con sus esposas y, además, éstas reconocieron que se sentían menos satisfechas con sus cónyuges que las que se casaron con hombres sin esta variante genética.El descubrimiento radica en que es la primera vez que se asocia la variante de un gen específico con la manera en que los hombres se comprometen con sus parejas, explicó Hasse Walum, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Karolinska, uno de los responsables de la investigación según informa el diario español El País.Para los científicos, los hombres con el alelo 334 no están condenados a fracasar en una relación de pareja, pero sí a que aumenten la probabilidad de que ocurra y de que sean más infieles.


jueves, 28 de agosto de 2008

Enfrentando una infidelidad

Hombres y mujeres infieles
Existe el mito de que el hombre tiende más a ser infiel que la mujer, porque tiene una mayor necesidad sexual. Pero un problema social como el adulterio no se puede resolver con un argumento biológico, por el contrario lo agrava, tolerando más esta conducta y el machismo.

El hombre lo ha hecho durante toda la vida, pero hoy la mujer también es infiel y mucho más frecuentemente de lo que imaginamos. Ahora la mujer se ha decidido a buscar afuera lo que por alguna razón no encuentra en casa.

Durante siglos las necesidades de las mujeres han sido ignoradas, sin embargo en el mundo occidental hemos cambiado, ya somos dueñas de nuestra propia vida y hemos decidido experimentar todo lo que deseamos, incluida la satisfacción sexual.

Afrontando el conflicto

Cuando la pareja se entera o se le confiesa la infidelidad, no existen fórmulas para enfrentar en calma la crisis, ni razones que sirvan como excusa. Los efectos son devastadores y se sufre un choque emocional muy fuerte y doloroso. La traición destruye la confianza y la seguridad que la pareja sentía con nosotros, ataca su autoestima y se siente inferior, y sin embargo sigue sintiendo una gran dependencia emocional hacia nosotros.

La pareja engañada atraviesa por diferentes fases que van desde la indiferencia hasta la cólera. Su reacción suele estar cargada de hostilidad, puede devolver la traición teniendo conductas infieles, se vuelve desconfiada y anda tras cualquier pista que le asegure que la infidelidad terminó, se compara con el amante en todo y a veces lo busca personalmente.

Pero la consecuencia más frecuente y terrible es la separación, o incluso el alejamiento entre la pareja, pues hay quienes perdonan pero no olvidan y la relación juntos nunca vuelve a ser la misma. Una simple aventura sexual pasajera puede ser un error irreparable, acabar con la relación de pareja y destruir a la familia, provocándonos un desequilibrio emocional muy difícil de superar.

¿Qué hacer ante una infidelidad?

El adulterio es una verdadera prueba de fuego, porque destruye a aquellas parejas en las que falta el amor, pero fortalece a las que realmente se aman. La infidelidad puede estrechar los lazos de la relación, siempre y cuando se hable del por qué.

Lo que debes tener claro es que sí existen soluciones para salir de esta situación y superar la crisis, pero para ello es necesario:

* El engañado debe abandonar el papel de víctima.
* La comunicación entre la pareja debe ser totalmente abierta.
* Se deben analizar los motivos por los que se sienten infelices en su relación.
* Deben reflexionar si las razones de su relación (amor, confianza, estabilidad) todavía siguen siendo válidas, ¿por qué echarlo todo a perder por un affaire transitorio?

Sin embargo, debemos estar conscientes de que para que se dé la ruptura de una relación, no es necesaria la existencia de un amante, sino que es suficiente con perder cosas tan valiosas como el placer de estar juntos, el calor emotivo, la intensidad, la satisfacción sexual o la comunicación.

28 de agosto de 2008 (esmas)