jueves, 25 de junio de 2009

Rutina sexual

La monotonía y el paso del tiempo podrían haber apagado el fuego de tu relación.
Acá algunos consejos para reavivarlo.

La monotonía de una relación puede generar desgastes y por ese motivo las llamas se pueden ir apagando hasta que prácticamente se olviden del significado de la palabra sexo.

Por ese motivo hizo una recopilación de consejos que podés tener en cuenta para reavivar la pasión y volver a tener una vida sexual activa.

Comprá un juguete erótico: Sorprendé a tu pareja en tu próximo encuentro amoroso con un nuevo juguete que genere curiosidad y de ganas de tener relaciones.
Película XXX : No estaría mal que la mujer llegue a casa con una de estas películas.
Lencería erótica: El consejo no sólo va para las mujeres, sino también para el hombre.
Relax: Después de un día de trabajo no hay nada mejor que un poco de tranquilidad, un buen baño de agua caliente con sales aromáticas y todo lo que sume a la hora de estimular los sentidos.
Escribíle un relato erótico: Escribe lo que pueden ser tus fantasías eróticas todo con detalle y después leéselo.
Actúen: Interpreten personajes, pónganse nombres diferentes, simulen no conocerse y todo tipo de actuaciones que estimulen el pensamiento.
Adiós a la timidez: Aunque tengas vergüenza de hacer algo, hazlo. Puedes primero hablarlo y consensuar qué se hará y qué no durante el acto sexual.


24 de Junio de 2009 (MU)



miércoles, 24 de junio de 2009

La salud sexual en la adolescencia depende de los padres

Si tus hijos comienzan a tener relaciones sexuales demasiado "temprano" o mantiene relaciones de riesgo existe la posibilidad de que la familia tenga la culpa. Un estudio estadounidense reveló que la relación que los padres tienen con sus hijos puede determinar su forma de vivir la sexualidad.

Además un estudio español tiene prácticamente los mismos resultados. En él se estudió a 1.417 chicos y chicas de entre 13 y 17 años. "La comunicación y el apoyo de los padres, así como el acuerdo en temas educativos, se muestran como factores de protección asociados a los estilos de vida saludables en todas las edades estudiadas", informa la investigación publicada en Psicothema.

"Embarcarse en relaciones románticas o sexuales en la adolescencia forma parte natural del desarrollo de la adolescencia y de la transición hacia los comportamientos adultos. Pero el sexo entre estos menores acarrea también importantes repercusiones, como son los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual (ETS), cuando no se utilizan los medios adecuados de protección", explican los investigadores estadounidenses, dirigidos Rebekah Levine Coley, del Boston College.

Más de 3.200 adolescentes de 13 a 18 años participaron en otro estudio, publicado en el último Child Development, a los que se les hicieron un seguimiento de cuatro años. Todos forman parte, además, de la investigación conocida como Estudio Longitudinal de la Juventud.

Todos los años los autores llevaron a cabo cuestionarios para establecer la frecuencia de sus relaciones sexuales, la cantidad de parejas y el uso o no de anticonceptivos o preservativos. Además, también se cuestionó sobre la estructura familiar, el conocimiento de los padres sobre la vida sexual de sus hijos y sus actitudes ante ella, las actividades que realizaban con sus descendientes y el tiempo que estaban en casa.

Entre los datos del trabajo destaca que el incremento semanal de actividades en familia reduce en un 2% el comportamiento sexual de riesgo del hijo en el año siguiente. "Y por cada actividad familiar adicional se disminuye en un 9% la actividad sexual del menor", se asegura en el trabajo.

"Los ambientes familiares rutinarios en los que, por ejemplo, los hijos comparten proyectos con sus padres o se sientan todos juntos a comer a la mesa, actúan como 'protectores' frente a las relaciones sexuales de riesgo. Y al revés, los chicos que menos prácticas sexuales de riesgo tienen son los que más participan de la vida familiar", detalla Rebekah Levine.

Otro de los factores que influye en la sexualidad de los adolescentes es la estructura de sus parientes. Así, los adolescentes que viven con padrastros o madrastras o tienen una familia uniparenteral tienen más comportamientos de riesgo en comparación con los que residen con sus padres biológicos y en un ambiente familiar estable.

El estudio español también destaca que la calidad de las relaciones padres hijos está claramente asociada a los estilos de vida como la sexualidad, el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias, hábitos alimenticios y actividad deportiva entre otros


23 de junio de 2009 (MU)

Los celos

Plus!: Los celos son una emoción negativa que experimenta una persona ante la inseguridad, frustración o angustia de sentir que algo (pareja, amigos, amigas, trabajo.

..) que desea o que considera le pertenece, corre el riesgo de desaparecer.

Los celos en la pareja hacen referencia a la sensación que tiene la persona celosa de ser menos querida que antes o de sentirse traicionada. No tienen nada que ver con el amor, ni son una expresión de éste, así mismo pueden ser una amenaza para la persona que los siente y para la relación de pareja.

En nuestra cultura es característico sentir un cierto grado de celos en una relación de pareja ya que se otorga gran valor a la fidelidad. Lo que se entiende por infidelidad es muy subjetivo, puede ir desde sentir celos porque la pareja pase tiempo con los amigos y amigas, por percibir gestos de coqueteo o por imaginar que la pareja es infiel.

Consecuencias negativas
Los celos no son nunca positivos, ni sirven de estímulo a la relación. Pueden llegar a ser muy peligrosos tanto para la persona que los siente como para la que es objeto de ellos; la persona celosa se siente angustiada, su autoestima disminuye, aumenta el grado de ansiedad, puede llegar a percibir la realidad distorsionada y a manifestar conductas agresivas.

En caso de sentir cierto grado de celos, lo más positivo es expresarlos y hablar de ellos con la pareja, para evitar que la situación se convierta en un problema serio.

Cuando los celos se convierten en patológicos, normalmente la persona no es consciente de lo irreal de sus emociones y puede convertirse en una amenaza para la persona objeto de sus celos, haciéndole la vida imposible, atentando contra su libertad e integridad física y psicológica. En este caso es necesario buscar tratamiento psicológico lo antes posible.


23 de Junio de 2009 (Corrientes Noticias)


lunes, 22 de junio de 2009

Generación chip

Descubriendo el “nuevo mundo”. Como los conquistadores del siglo XV, el mundo tecnológico aparece para los adultos como un continente sin explorar, pero que ya pertenece y está ocupado por otros: los jóvenes y los chicos que nacen, crecen y conviven entre computadoras, teléfonos celulares, juegos electrónicos, reproductores de MP3… Ana María Lamas y Ariel Torres, dos especialistas, proponen un recorrido por este nuevo escenario, para viajar sin miedo.

La única solución que halló Claudio para su casa fue instalar la computadora en un lugar cercano al living, al alcance de la vista de los mayores. Es que Lucía, su hija de 13 años, pasaba horas –y más horas– frente a esa pantalla… “Ahora mi papá sabe perfectamente cuáles son mis movimientos –bromea la preadolescente–. Tampoco soy tan enferma de la tecnología, apenas uso la compu para chatear, bajar música y subir fotos al Facebook y fotolog”, aclara Lucía, usuaria también de un MP4 (reproductor de música y video portátil) y un teléfono celular. “El celu no es súper tecnológico. Me lo compró mi papá para saber dónde estoy”, aclara. Aunque no lo sepa ni jamás se lo haya planteado, ella es parte de lo que algunos analistas denominan como “Generación Net”. “Es una forma de denominar al conjunto de niños y jóvenes que han sido educados en la cultura del uso de dispositivos electrónicos pequeños y portables, contenidos digitales y de procedencia global, y conectividad a Internet durante los últimos años del siglo XX y los primeros años del siglo XXI”. Así lo define Ana María Lamas en su libro Generación Net (Editorial Atlántida). Licenciada en Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y doctora en Filosofía y Educación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid, Lamas incluye en este grupo a los jóvenes que nacieron entre 1980 y 1983. “Prácticamente, desde la vida intrauterina, ellos fueron observados por sus padres cuando estaban dentro de la panza de la madre y se estaban gestando. Desde ese momento ya tiene en contacto con la tecnología. Esta experiencia de ser vistos por sus padres antes de nacer no es menor. El chico de alguna manera ya siente, con esta experiencia externa, la cultura digital”, explica. Según ella, ya de este lado del mundo, el niño se pone de inmediato en contacto con elementos tecnológicos, como los videojuegos, la televisión, las computadoras y los celulares. “En el libro menciono el ejemplo de un chico de un año y medio que reconoce lo que es un teléfono celular de verdad frente a uno de juguete. ¡Y para jugar le entusiasma más el celular de verdad!”, subraya la especialista que en el comienzo de su libro plantea la diferencia que hay entre esta “Generación Net” y las pasadas. “Los adultos representamos la realidad desde la lógica racional, desde un paradigma más analítico y técnico. Los chicos que nacieron en la segunda mitad de los ’80 en adelante han sido criados abriendo pantallas y buscando cierta multiplicidad de los contenidos. A diferencia de la Generación X, que es la anterior, los chicos net se criaron teniendo una lógica de lectura diferente. No leen de arriba para abajo, de la primera página a la última, sino que lo hacen de forma salpicada, y cuando navegan en Internet, van construyendo su propio progreso de conocimiento de acuerdo a lo que les interesa”, explica, y advierte que el ámbito escolar ha quedado relegado en el proceso de construcción de un conocimiento profundo. “¿Qué hace entonces la mayoría de los docentes? Protestar porque los chicos surfean por la cresta de la ola y no profundizan. La función de la escuela es aferrarse a la fortaleza de esas lecturas breves del chico y buscar con estrategias específicas para lograr una lectura más profunda de Internet”, agrega la especialista.

Lamas también desdramatiza las voces de alerta en torno a la pérdida del lenguaje y vocabulario por el uso –y abuso– del chat y los mensajes de texto. “Es como aprender otro idioma. La Real Academia está estudiando un registro de abreviaturas para comunicarse con mensajes de texto. Claro que si estamos frente a un chico disléxico, obviamente recomendaría tener ciertos recaudos”. En Generación Net, propone distintas técnicas para que los alumnos no se pierdan en el escenario tecnológico; entre otras las llamadas webquest, que son actividades guiadas en Internet, con tareas específicas y de acuerdo a un plan estructurado por el docente. “Se usa como una estrategia didáctica en la que los alumnos son los que construyen el conocimiento que luego van a aprender. En otras palabras, ellos –más motivados– pueden autogestionar su aprendizaje, y se consigue una vez que el docente utiliza técnicas con las que los alumnos están más acostumbrados”.

CAMBIO DE HABITO. La tecnología está y no hay forma de vivir sin ella. Las cifras de uso de Internet en el mundo lo confirman. Según datos de diciembre de 2008 de la consultora tecnológica Prince & Coke, se conectan en el mundo 1.511 millones de personas, es decir el 22,5% de la población mundial. En nuestro país hay 20 millones de usuarios, es decir el 50% de la población. “En el último año se produjo un mayor ingreso de personas menores de 18 años. La edad promedio hoy es de 24 años. Hace un año era de 28”, indica el estudio.

Pero, ¿existe una forma determinada de adoptar la tecnología en la vida? “No hay una forma única y correcta. Es más, son las nuevas generaciones las que nos enseñan los nuevos caminos en este sentido. Pero lo que ellos saben de computadoras y celulares no tiene que ver con la vida misma, sino con el manejo de nuevos conceptos en materia de herramientas”. El que ahora explica el fenómeno es Ariel Torres, quien acaba de publicar Bit Bang (Editorial Atlántida) en el que se propone divulgar los nuevos conceptos que se iniciaron con la revolución digital, cuando nació la computadora personal que hoy conocemos. El autor, editor del suplemento Tecnología del diario La Nación y titular de la cátedra Internet de la carrera de Periodismo de la Universidad de Palermo, no “demoniza” el tema y asegura que todas las tecnologías, en todos los tiempos, han cambiado los hábitos. “La revolución digital, una de las más importantes que ha experimentado la civilización en los últimos 10.000 años, no podía tener un resultado diferente. Lo interesante es, sin embargo, que los agoreros que decían –hace 30 o 50 años– que el futuro sería frío y automatizado, se equivocaron. Como humanos, hemos dado la misma calidez a Internet como la que en su momento le dimos a la imprenta o al teléfono”, afirma el especialista, y sostiene que los efectos de esta revolución digital son muchos y más profundos de lo que a veces imaginamos. “A mi juicio, el más importante es que hoy hay alrededor de 2.500 millones de personas que tienen la posibilidad de comunicar globalmente lo que desean por sólo 50 centavos de dólar la hora. ¡Esto es inédito en la historia humana! En este contexto, los más chicos no pueden quedar afuera”. Y Lamas coincide: “El chico necesita actuar con la tecnología decididamente. Porque se está gestando una nueva clase trabajadora que ya no es el proletariado sino el conectariado”.

MI PAPA TIENE FACEBOOK. ¿Qué sucedería si un adulto se adhiere a una misma red social que su hijo? Para Lamas, esa es una buena forma de conocer en qué ámbito se manejan los chicos. “Pero no es necesario que se agregue como su amigo –aclara–. Lo interesante de esto es que el padre estará acompañando a su hijo en esta nueva forma de comunicarse”.

Se sabe que una de las mayores preocupaciones de los adultos es estar al tanto de con quién se están comunicando sus hijos cuando están conectados a Internet. “Los jóvenes, sobre todo los menores de 18 años, ya no usan el correo electrónico para comunicarse, sino que utilizan una red como puede ser Facebook, desde donde se mandan mensajes, fotos y comparten información”, apunta Lamas, quien asegura que estos sitios son fantásticos como herramienta de comunicación. Pero avisa: “Hay que controlar que nuestros hijos no den información de más a desconocidos. El robo de identidad existe y brindar tanta información en un mundo tan inseguro no es bueno”. Torres, en cambio, sostiene que el riesgo de robo de identidad no se basa tanto en las nuevas tecnologías como sí en el hecho de no conocer cuáles son las reglas de juego. “Nunca le daríamos nuestro número de documento a un desconocido en la calle ni entregaríamos cheques en blanco. Sin embargo, colocamos nuestros datos personales en correos electrónicos y redes sociales”, explica el especialista.

El uso de celulares por parte de los más chicos es otra de las cuestiones que se debaten los padres. Para Torres no hay que darle demasiada importancia a la edad en la que el chico empieza a tener un celular. “Si conoce no sólo los botoncitos, sino también las ventajas y los riesgos de su uso, le será de enorme utilidad. Pero que un chico sepa usar técnicamente un celular mejor que los adultos no significa que esté en condiciones de independizarse de sus padres –advierte–. Esa es una confusión común y bastante peligrosa. Sobre todo, porque los adultos de hoy tienden a creer que los chicos pueden manejar estas nuevas tecnologías porque ‘nacen sabiendo’ o ‘vienen más inteligentes’”.

Lamas agrega: “Hay que ver siempre con qué objetivo uno le da un celular a un chico. Se le puede dar como medio de comunicación, para poder ubicarlos en cualquier momento por el temor a la inseguridad, por ejemplo. Pero hay muchos padres que lo hacen para demostrar poderío económico. Hay otros que como son ajenos a la tecnología piensan que dándole un celular a su hijo, ‘va a conquistar el mundo’”.

Entonces, ¿la Generación Net es mejor o peor que sus antecesoras? “No es ni mejor ni peor en sí misma –asegura Lamas–. Depende del uso que se haga de la tecnología. No es nocivo cuando uno la utiliza con ciertos recaudos. El padre tiene que acompañar al chico a navegar por Internet, tiene que jugar con él a los juegos electrónicos. Todo eso sin dejar de salir a jugar fútbol a una plaza. La idea es alternar y cuidar el equilibrio”. Torres prefiere terminar observando que el acceso de los chicos a la tecnología es “inevitable”: “Los jóvenes nacen en un mundo donde estas nuevas tecnologías son normales. No conciben la realidad sin celulares, Internet o Facebook. Por supuesto, existen riesgos, como en toda tecnología de la información. También el libro, llegado el caso, puede suponer riesgos. Si un chico o un joven accede a un libro de química, y sin ayuda de sus padres decide probar algún experimento, puede terminar accidentado. Aquí es igual: la presencia de los padres, su consejo, la conversación inteligente y sin tabúes, y las reglas claras y firmes son lo que encausa el uso de estas tecnologías durante la etapa formativa de los chicos y jóvenes”.
Fuente:Para Ti


apartment Ibiza
posicionamiento en buscadores Barcelona

lotes navidad
dominios .es

q2612a
q6000a
tarot
alquiler coche madrid/a>

tinta
videncia

viernes, 19 de junio de 2009

Vive sola, sin soledad

Una experiencia sumamente enriquecedora para tu crecimiento personal, con una sensación de independencia embriagadora y apasionante.

A muchas mujeres les aterra quedarse solas, aunque sea un solo día, no soportan el silencio que implica estar en soledad. Cuando están en casa, tienen siempre la televisión encendida para sentirse acompañadas, hablan por teléfono por horas o se conectan a internet para calmar la sensación de vacío interior que las agobia.

Pero para muchas mujeres, esta experiencia se ha transformado en un estilo de vida muy positivo, porque les permite conocerse mejor a sí mismas y encauzar su propia vida. Divorciadas, separadas, viudas o jóvenes solteras, cada vez más mujeres deciden vivir solas por su propia elección, después de sufrir alguna crisis o simplemente por el hecho de disfrutar de la experiencia, que puede ser sumamente enriquecedora y ayudar al crecimiento personal, cuando es elegida por propia voluntad.

Una sensación embriagadora

Vivir sola, aunque sólo sea una temporada, siempre que sea una elección propia, te ayuda a crecer como persona, a vencer miedos y explorar tus propias capacidades. Cuando superas la ansiedad inicial y el miedo a lo desconocido, la sensación de independencia puede ser embriagadora y apasionante.

De hecho, muchas mujeres que pasan por la experiencia de vivir solas lo piensan mucho antes de iniciar una relación de convivencia y renunciar a los dulces frutos de la libertad. Se han acostumbrado a sentirse autónomas y no están dispuestas a que les corten esa encantadora independencia.

Estar sola es algo muy positivo

De acuerdo a los testimonios de muchas mujeres que han decidido vivir solas y a los expertos en psicología, estar sola es algo positivo porque:

• Eres tú misma al 100%. Cuando vives con alguien, entras en cierta simbiosis con esa persona aunque no lo desees, y renuncias a partes de tu propia personalidad que te producen bienestar, porque no las puedes compartir con el otro. En cambio cuando vives sola, controlas tu propia vida, realizas tus inquietudes, tienes más tiempo para ti, para volcarte en tus actividades, pasatiempos y vida social.

• Ayuda a aclarar tu mente. Cuando te ocurren situaciones de estrés laboral o familiar, quedarte un tiempo a solas te ayuda a distanciarte de los conflictos y a encontrarles una mejor solución. Logras balancear mejor los aspectos favorables y desfavorables del asunto, sin que nadie influya.

• Permite apartar el miedo a mirarte por dentro. Muchas mujeres se rodean de ruido, actividades y gente, para no enfrentarse a sí mismas. Pero después de un tiempo de estar en soledad, te das cuenta de que no es algo tan terrible e incluso puede ser muy agradable, es una gran oportunidad de reflexionar en tu vida, corregir tus propios errores y definir tus metas.

• Mejora tus relaciones personales. Al estar más relajada, es más fácil evitar conflictos con los demás y si éstos surgen, estás en mejores condiciones para resolverlos, ya que conocerte más a ti misma te da una perspectiva distinta de las cosas y reaccionas diferente. Además valoras más las relaciones y utilizas todos tus recursos para socializar mejor y con consciencia.


19 de junio de 2009 (Agencias)

martes, 16 de junio de 2009

¿Te representa esta "radiografía" de la mujer argentina de 2009?

Los datos surgen de distintas investigaciones que llevaron a cabo desde Datos Claros entre mujeres de 25 y 45 años, que se orientan a profundizar aspectos relacionados con los valores de las mujeres en el mundo de hoy y la relación de ellas con los medios de comunicación.

El contexto social actual se traduce en una serie de valores más cercanos al individualismo que a valores asociados a la solidaridad y autonomía. ¿Por qué? La coyuntura actual, decodificada como un contexto de alta inseguridad social, hace que exista una tensión entre lo social y lo individual, donde el entorno general resulta residual respecto de los intereses y el cuidado del entorno inmediato, o sea, la familia y los amigos. En consecuencia, esto debilita valores altruistas y refuerza valores individuales y
atomizadores. La noción del “nosotros” se recorta crecientemente, y se van generando espacios de identificación y socialización cada vez menos amplios.

Por otro lado, la vida cotidiana se debate entre sobrepasar esquemas rutinarios y faltos de interés que tienden a asfixiar el espacio de realización personal y delimitar un espacio privado que funcione como centro de realización y seguridad personal.

En ese marco, se ven como mujeres de múltiples tareas (ya sea en el espacio familiar como en el laboral). Los hijos las dividen en torno a las elecciones de vida, y están las que entran en una instancia de negociación con sus intereses de desarrollo individual y quienes renuncian a esa realización y ponen el foco en el crecimiento de los hijos.

Entre otros aspectos, además de los que se mencionaban en los párrafos anteriores, el estudio revela que la dinámica del uso del tiempo libre, las tareas del hogar, el desarrollo profesional y la curiosidad por cosas nuevas se ven atravesadas por la presencia o no de hijos y por la posición que se toma frente a la maternidad (en algunos casos negociadora, en otros de resignación).

Por ejemplo, en el uso del tiempo libre, se ve claramente la diferencia de la dinámica del uso de ese espacio: las que están al tanto de los restaurantes nuevos, los lugares de moda, saben qué película se estrena y están abiertas a probar cosas nuevas, generalmente son las que no tienen hijos.

Estas mujeres, mamás o no, están cercanas a la tecnología, habituadas a Internet, las Pc’s suelen convivir con la TV en el nivel de importancia que le asignan . Pero la gran diferencia está en que
mientras que la TV aparece como un espacio compartido y negociado en el hogar, Internet parece ser el punto de fuga individual donde ellas logran recrear un espacio personal - chatear, bucear, informarse. Por otro lado, la radio continúa teniendo un rol de acompañante y los diarios resultan ser los medios menos utilizados de comunicación.

¿Qué las preocupa? En los segmentos medios bajos los temas recurrentes son el temor por el contexto de gran inseguridad social, junto con el miedo por las drogas. Las inquietudes también pasan por el futuro de sus hijos y su relación con ellas. Por otro lado, las aspiraciones tienen a la familia como protagonista. Se sienten realizadas siendo madres, y sus sueños pasan por lo que sus hijos puedan lograr: Sin embargo, también pueden encontrar algunas aspiraciones personales tales como viajar con sus maridos, trabajar y estudiar. En realidad, todas coinciden en que tener un hijo cambia
el eje y las prioridades en la vida. Pero pueden advertirse también dos grandes grupos: las que intentan combinar el mundo laboral/ profesional con la crianza de sus hijos, y las que renunciaron para dedicarse a su cuidado.


Generalmente en los sectores medios altos si bien la familia es primordial, las mujeres no abandonan sus metas personales, no encuentran su realización en el hogar y la familia, sino a través de la convivencia entre el mundo laboral y el hogar. Y con respecto al futuro, estas mujeres lo piensan en relación a ellas mismas, desde un lugar optimista, como un espacio donde podrán reencontrarse con ellas mismas.



¿Te sentís representada por esta "radiografía"? Y si sos hombre, ¿qué opinás?

Por Natalia Gitelman, Directora DatosClaros


Rollos de una noche

Los rollos de una noche son cada vez más frecuentes. No es de extrañar que conozcas a un chic@ en la disco y que pases la noche con esa persona, sin embargo, al día siguiente....¿qué pasa? Cosmo te descubre las claves de los rollos de una noche.

Hoy en día las cosas han cambiado bastante con respecto a generaciones anteriores. Lo que antes era un compromiso para toda la vida, ahora se ha convertido en rollos de una noche. Todo esto tiene que ver con ese estilo que hemos adoptado; mucho más informal, más centrado en la diversión y menos en las apariencias, hemos cambiado incluso la forma de comunicarnos por eso enviamos más sms que llamadas de teléfono.

Muchas mujeres –sobre todo las universitarias– sienten que las relaciones sin compromiso o el sexo esporádico son su única opción. “Enrollarse ha sustituido a las relaciones como la principal forma de socialización hombre-mujer en las universidades –dice Diana Freitas, sexóloga–. La gente cree que, si quiere intimidad física y afecto, no tiene más remedio que adaptarse a la situación, aunque en realidad lo que busque sea una relación con compromiso.” Y eso, curiosamente, es lo que desea la mayoría de las mujeres. Un sondeo de Cosmo descubrió que un 73% de chicas deseaba que las citas tradicionales fueran más habituales. Por eso hemos decidido analizar qué ha creado el boom de los rollos de una noche, los pros y los contras de las relaciones sin exclusividad, y qué puedes hacer para conseguir que las citas no caigan en el olvido.

El rollo ha ganado, ¿por qué?

El término “rollo” se utiliza desde hace mucho, pero ciertos cambios culturales recientes lo han puesto de rabiosa actualidad. Por un lado, las mujeres jóvenes están más centradas en sus estudios y su carrera profesional que en buscar marido. Ahora que ya es socialmente aceptable casarse mayor, la histeria por comprometerse en la veintena no existe. Y, además, con un promedio de un 60% de mujeres y un 40% de hombres en el campus universitario, las posibilidades de encontrar una pareja estable no son demasiado halagüeñas. “Las mujeres notan que, con tan pocos hombres, tampoco pueden exigirles demasiado –dice Catalina Benítez, psicóloga–. Los chicos, por otra parte, se sienten como si estuvieran en una tienda de chuches… con tanto para elegir, son reticentes a quedarse con tan sólo una mujer.

Aquellos que tienen una relación formal, a menudo reciben las burlas de sus amigos. Tienen una enorme presión para cumplir el lema ‘los colegas antes que las novias’.” El fenómeno se ha visto alimentado también por series como Sexo en Nueva York o Gossip girl, que, según Beatriz de Pablo, profesora universitaria de psicología, “enaltecen el sexo sin ataduras y nos lo presentan como la norma a seguir”. Y, desde luego, por la tecnología. “Antes quedar requería una planificación previa –dice De Pablo–. Ahora, con los mensajes o con las redes sociales, facebook, myspace, etc... los planes de último momento son posibles… incluidos los más atrevidos.”

¿El sexo sin ataduras es una buena idea?

Los expertos, no obstante, señalan que los inconvenientes de tener rollos de una noche sin compromiso superan las ventajas. “Para empezar, sigue existiendo una doble moral –dice Benítez–, las mujeres que tienen sexo esporádico son mal vistas, mientras que a los hombres se les aplaude por ello.”

De Pablo ha realizado un extenso estudio sobre las chicas universitarias y en él se desvela que un 44% de las mujeres se sienten decepcionadas por este tipo de relaciones, y no por que se las consideren unas “frescas”, sino por algo mucho más profundo. Su estudio demuestra que es frecuente tener relaciones esporádicas con la esperanza de que se conviertan en algo más serio. Las mujeres suelen albergar más pensamientos negativos al día siguiente de una relación de una noche que los hombres. Eso sugiere que no se han adaptado tan bien a este tipo de encuentros. “La actividad sexual hace que se libere oxitocina, la hormona que nos vincula emocionalmente. Y es muy potente en las mujeres –explica la psicóloga Diana Civera–.

Resulta muy fácil que una mujer piense que tan sólo lo está pasando bien y que luego su organismo la domine y cree sentimientos por un hombre.” Los rollos, por tanto, pueden acabar en decepción. Esa es una sensación que Noelia, 19 años, conoce muy bien. “Empecé a enrollarme con un chico simplemente para pasarlo bien –nos cuenta–. Pero después comencé a desear tener una relación y me quedé destrozada cuando dijo que pensaba que habíamos llegado al acuerdo de que no se trataba de nada serio.”

Para las mujeres, los rollos de una noche son insatisfactorios tanto emocional como sexualmente. “En el sexo esporádico se prioriza el placer masculino”, dice Paula Tolosa, profesora de Sociología. En estos encuentros los hombres llegan al orgasmo el 44% de las veces, y las mujeres tan sólo en el 19%. Y otro dato: en un 45% de ocasiones incluyen sexo oral, pero realizado por ella, por supuesto. Y, además, la cultura del rollo de una sola noche acaba teniendo un efecto rebote cuando, por fin, quieres comprometerte. “No sabes cómo negociar en una relación. No has aprendido a comunicarte eficientemente”, advierte Tolosa.

Más allá del rollito de una sóla noche

Tu mejor defensa es una buena ofensiva. Diana Civera recomienda buscar amor donde ya existe cierto nivel de respeto (un viejo amigo o un compañero de actividades), e intentar esperar un tiempo para tener relaciones sexuales y marcar el tono de la relación. Si las cosas se ponen íntimas antes, procura corregir el curso de los acontecimientos.

Sugiere algo relajado y sin mucho peso específico, como ir a desayunar o a dar una vuelta en bicicleta. “Si te marchas a la mañana siguiente, el chico pensará que lo único que te interesa es el sexo –dice Civera–. Si haces algo con él tras levantaros, envías el mensaje de que te interesa para algo más que un rollo.” Si estás en una relación sin exclusividad y quieres algo mejor, exprésalo. “Los hombres se sienten más cómodos en la intimidad emocional si no establecen contacto visual –explica Tolosa–, así que saca el tema cuando estéis sentados hombro con hombro.” En el caso de que conteste que le gustas pero que no quiere tener una relación, ¡asúmelo! Claro que duele que te rechacen, pero saber lo que hay te hará sentir libre para buscar una relación romántica más significativa... y satisfactoria.

Fuente: cosmopolitan